Recuerdo con gran impotencia
las vacaciones a mediados de febrero,
aquellas mismas que cambiaran para siempre
el transcurso de mi vida.
Pareciera que en el equipaje;
llevaba a la muerte,al dar cada paso
en el hotel de cinco estrellas
con vista hacia el mar y la luna
en dondé tú silueta se miraba desnuda
Que al suspirar,el viento cargaba
con el misterio de un próximo beso.
El agua se enamoro de tús labios almendrados
y la sal de tús senos,
que poseen el color de la oliva 
y el amaranto.
Una nube observaba desde arriba
a las olas que te seducían.
Mis lágrimas caían
como monedas de oro,en la bahía
contrario a tú retorno.
Desde entonces la entonada de los pajaritos
ya no me produce,felicidad,alegría,paz, ya nada
al arrojar piedras a la playa,sinómimo de respuestas
en lo absoluto
el blanco de las gaviotas me recuerda
el color  de la caña en tú boca
Y muy temprano la gente descalza,
que corre y camina entre la arena
me grita,me alienta. ¡Hay viene la marea!
pero el amor de mi vida,no viene con ella........
 
Edgar Omar Neyra 10                      

 
 
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