Males y tiempo
Males y tiempo.
Comprendo que hay muchos males en esta tierra que estamos condenados a padecer, comenzando por las élites que controlan el mundo, los gobiernos, los banqueros y otros multimillonarios a los que no les importa el resto de la población, su riqueza y poder los ciega, no les importamos. Por su propio interés, nos mienten, nos manipulan y hacen las guerras, guerras comerciales, sociales y de armamento que destruyen a la humanidad y al mundo, todo por ese ciego poder.
Dejando a un lado que estamos envejeciendo, existen miles de enfermedades algunas todavía ni se descubren. A veces, las enfermedades aparecen de un día para otro, impredecibles, destructoras, dolorosas, mortales, otras, nos dejan discapacitados, podemos perder la vista, la mobilidad, podemos perder la apariencia física que tenemos ahora.
Las enfermedades no son todo lo que puede cambiar nuestra vida cotidiana, en este momento alguien está sufriendo un accidente, de trabajo, automovilístico, aéreo, eléctrico, una caída, el que fuera pero está sucediendo.
Como si eso fuera poco, están también esos elementos de la sociedad, personas con problemas mentales, apáticos que no les importa dañar a otros, personas que dañan personas, causantes de asesinatos, secuestros, daños físicos y psicológicos. En el mundo hay injusticias, pobreza extrema, hambruna, explotación de personas. Hay personas inocentes que no comprenden su sufrimiento y personas que causan sufrimiento sin saberlo, y los que sí, que los juzgue Dios.
Las sociedades se dañan a sí mismas, como si no fuera suficiente el daño externo.
Y, ¿sabes cuál es otro daño externo hacia la humanidad, inevitable y destructor? La naturaleza, huracanes, terremotos, ciclones, tsunamis, y adivina, ni los más poderosos mortales lo pueden controlar, ante los ojos de la naturaleza no hay distinciones entre el primer y tercer mundo, entre gente buena o mala, es la naturaleza la más poderosa de todas.
Desde esa perspectiva, todos somos pequeños en este universo, famosos, poderosos, nosotros, ellos, aquellos. Estamos en un mundo que se acaba, somos nada.
No importa nuestra salud, seguridad, estatus social, educación o mentalidad, todos, al momento de nacer ya tenemos nuestra historia escrita y sin importar que hagamos, está escrito nuestro final, el cual, no sabemos si es en años, mañana o en la próxima hora.
He caído en cuenta de esto desde hace ya un par de años, es por eso que no me tomo a la ligera las frases que hablan de disfrutar cada momento de vida porque, esa normalidad o cotidianidad puede que sea lo mejor que vas a tener.
Sin embargo, hay cosas que no podemos controlar en nosotros mismos, es natural el sentir de las emociones, tal vez las podremos controlar en nuestra apariencia física pero no siempre dentro de nosotros, aunque se quiera disfrutar cada momento, la sociedad y la vida a veces, nos harán sentir tristeza, enojo, confusión, soledad. Algo que suscitan esos sentimientos es el amor, el sentimiento más poderoso diría yo, puede cambiar tantas cosas al aparecer en una persona. Ojalá esos pocos que controlan el mundo amarán de verdad.
En lo personal, me molesta a veces, que las personas no entiendan la situación del mundo, que no vean en realidad lo corta que puede ser la normalidad de la vida, pero, irónicamente me molesta más que yo si lo comprendo pero no puedo evitar el sentir por alguien más, el enamorarme de alguien que no lo hace por mí o que no sabe si lo hace, que me puede desestabilizar emocionalmente, por mentir o no ser claro durante meses sin llegar a nada sin ser mi culpa, y aparece ahí una reflexión del tiempo que ya se fue, de que sé cuánto valor tiene pero no puedo controlar que sea siempre así de valioso.
C'est la vie.
Ramírez Cruz.
Comprendo que hay muchos males en esta tierra que estamos condenados a padecer, comenzando por las élites que controlan el mundo, los gobiernos, los banqueros y otros multimillonarios a los que no les importa el resto de la población, su riqueza y poder los ciega, no les importamos. Por su propio interés, nos mienten, nos manipulan y hacen las guerras, guerras comerciales, sociales y de armamento que destruyen a la humanidad y al mundo, todo por ese ciego poder.
Dejando a un lado que estamos envejeciendo, existen miles de enfermedades algunas todavía ni se descubren. A veces, las enfermedades aparecen de un día para otro, impredecibles, destructoras, dolorosas, mortales, otras, nos dejan discapacitados, podemos perder la vista, la mobilidad, podemos perder la apariencia física que tenemos ahora.
Las enfermedades no son todo lo que puede cambiar nuestra vida cotidiana, en este momento alguien está sufriendo un accidente, de trabajo, automovilístico, aéreo, eléctrico, una caída, el que fuera pero está sucediendo.
Como si eso fuera poco, están también esos elementos de la sociedad, personas con problemas mentales, apáticos que no les importa dañar a otros, personas que dañan personas, causantes de asesinatos, secuestros, daños físicos y psicológicos. En el mundo hay injusticias, pobreza extrema, hambruna, explotación de personas. Hay personas inocentes que no comprenden su sufrimiento y personas que causan sufrimiento sin saberlo, y los que sí, que los juzgue Dios.
Las sociedades se dañan a sí mismas, como si no fuera suficiente el daño externo.
Y, ¿sabes cuál es otro daño externo hacia la humanidad, inevitable y destructor? La naturaleza, huracanes, terremotos, ciclones, tsunamis, y adivina, ni los más poderosos mortales lo pueden controlar, ante los ojos de la naturaleza no hay distinciones entre el primer y tercer mundo, entre gente buena o mala, es la naturaleza la más poderosa de todas.
Desde esa perspectiva, todos somos pequeños en este universo, famosos, poderosos, nosotros, ellos, aquellos. Estamos en un mundo que se acaba, somos nada.
No importa nuestra salud, seguridad, estatus social, educación o mentalidad, todos, al momento de nacer ya tenemos nuestra historia escrita y sin importar que hagamos, está escrito nuestro final, el cual, no sabemos si es en años, mañana o en la próxima hora.
He caído en cuenta de esto desde hace ya un par de años, es por eso que no me tomo a la ligera las frases que hablan de disfrutar cada momento de vida porque, esa normalidad o cotidianidad puede que sea lo mejor que vas a tener.
Sin embargo, hay cosas que no podemos controlar en nosotros mismos, es natural el sentir de las emociones, tal vez las podremos controlar en nuestra apariencia física pero no siempre dentro de nosotros, aunque se quiera disfrutar cada momento, la sociedad y la vida a veces, nos harán sentir tristeza, enojo, confusión, soledad. Algo que suscitan esos sentimientos es el amor, el sentimiento más poderoso diría yo, puede cambiar tantas cosas al aparecer en una persona. Ojalá esos pocos que controlan el mundo amarán de verdad.
En lo personal, me molesta a veces, que las personas no entiendan la situación del mundo, que no vean en realidad lo corta que puede ser la normalidad de la vida, pero, irónicamente me molesta más que yo si lo comprendo pero no puedo evitar el sentir por alguien más, el enamorarme de alguien que no lo hace por mí o que no sabe si lo hace, que me puede desestabilizar emocionalmente, por mentir o no ser claro durante meses sin llegar a nada sin ser mi culpa, y aparece ahí una reflexión del tiempo que ya se fue, de que sé cuánto valor tiene pero no puedo controlar que sea siempre así de valioso.
C'est la vie.
Ramírez Cruz.
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