La lección del Adepto
LA LECCION DEL ADEPTO
La alentada predisposición al diálogo, se abrió como una puerta, como si alguno se atreviera a dar los buenos días, claro que dicha actitud es muy positiva, la alegría nos visita, y en la mayoría de los casos uno encuentra un aliado que demuestra que la paciencia es la virtud que quiere practicar.
De toda la enseñanza del Adepto, los vestigios dan clamor de bienvenida y al despertar uno se siente acompañado, y da gracias de un tiempo transcurrido que se da tregua para pensar correctamente.
Su amor va de mi mano, y el ansia por conocer algunos secretos, dan motivo a este sentimiento, que refleja la sabiduría de aquél que conoce su naturaleza en todos los aspectos, como servicio para la comunidad.
Entre los motivos parecen estar las ganas de enseñar y brindar su afecto para aquel que lo siguiera, me hallaba con necesidad de entender y quería escucharlo, la mañana se presentó fresca tengo que comprender el mensaje que pretendo saber, y de una vez por todas atender con el silencio de la mente, su cauce debe estar tranquilo, para que pueda prestar atención. Aún en esta vida, logro comprender, la voluntad que se necesita para no encontrarse en vicios, ya que en la escala de valores enseñada, quiere que la armonía esté presente, y despojarse de las ideas contradictorias o que están en pugna, una vez que la enseñanza es practicada solamente me queda atender y no perder los valores, con lo cual el Adepto pretende guiarme.
Así se plantea y yo he de guardar en mi memoria todo lo importante que surge del mensaje, concediendo un tiempo significativo al estudio, mis preguntas la realicé con humildad, ya que sabía que debería superarme a mí mismo con las lecciones aprendidas.
El juego llama una cuantas veces, a permanecer silencioso para escuchar, como si estuvieran respondiendo las preguntas que ponen de manifiesto mi entendimiento, claro está que junto a mi voluntad y contento del mensaje por su contenido llama a la reflexión y a la meditación. Cuando estoy deprimido debo entender que el ansia por conocer la verdad me mantendrá ocupado, ver de instante en instante, y en lo posible no distraerme que el alerta sea suficiente para realizar el cometido.
Las cosas que sé, llenan el alma de buenas acciones, ya que su aprendizaje fue realizado y ahora solo queda aplicarlo, es importante saber que el mensaje abarcan zonas aledañas al yo interior de las personas, contento de saber que en el Centro se encuentra el Cristo Interno, que me mueve a realizar y mejorar, pues lo que manifiesta es el amor fraterno.
Hay un indicio que nos alcanza, se trata de la bienaventuranza la fuente donde calma la sed, entre tanto hagamos lo que fuera para mantenernos será positivo, una vez que llegamos a ciertos puntos convergentes, el producto será para mejorar nuestra vida. Siempre y cuando el amor mueva a lograr los contactos necesarios con ello superaremos contratiempos.
Aquello que proviene de la templanza de nuestro ser, tendrá el calor suficiente, como si proviniese de un hornillo vemos que supera lo difícil y las conjeturas que no me llevan a ninguna parte, uno puede ver con el interés que está preparado, y llegado el momento la voluntad marcará los quehaceres que rondan sobre su vida.
Entonces la mañana tendrá su nuevo calor cuya llama, es luz como una antorcha del alma, caminaré tranquilo y con calma, pues la ansiedad será superada, por el clamor y el interés en acudir a la puerta correcta, en el instante que lleguemos a suplir la depresión, por el interés que nos mueve a conocernos dentro de nosotros.
Quien pudiera aprender la lección del Adepto, sabría valorar justamente su acción, así como medir la virtud practicada, que surge del interés por los demás, cambiaría el bienestar propio por el de su prójimo.
Nuevamente la contemplación es lo que manifiesta el interés por lo que nos rodea, y la pronta mejoría en el ánimo, por el valor de practicar la virtud como alianza comprometedora del bien común. Si encontrara el camino que se halla la vos interior, se manifiesta el amor del Cristo Interno.
Si al menos pudiera reconocer que es importante visualizar la vos interior, que reconoce instantes vividos y que va más allá de la memoria, sería parecido al vuelo del águila, utilizar la parte de nuestro cerebro que es inexplorada la que nos trae paz, armonía y paciencia.
El Adepto es una simbología para que el maestro sepa, que lo aguardo, sabiendo que soy un aprendiz, y que mi corazón dispuesto está para recibirle, lo hablo con vos clamorosa, entendiendo que es muy importante.
Una situación que se limita a resguardar una condición dada, se puede transmitir a través del camino elegido, cuya intuición permite aclarar los puntos en contacto, que sería mejor observar la pronta actitud de dialogar, con la paciencia que transmito puedo mejorar, y además incluir el interés que se fija en mí, para trasladarlo en la vocación determinada.
Cada vez que comienzo algo, me parece acceder a un nuevo sitio, el tiempo transcurre y denota tranquilidad, por llamarlo de alguna forma, cubre las ansias de un pasar vespertino añoranza que se logra con la vos interior que cubre instantes de alegría.
Aproximándose, al altar de la bienaventuranza, ensayamos diálogos correctos, con el maestro, para salir airoso de sus preguntas, ese momento ¿cómo será? Sabiendo que hacemos cosas buenas y otras no tan buenas.
La aproximación que se da, se trata de repetir las lecciones a pesar de no haberlas comprendido, dejan en nuestro corazón, la nota que podrá fructificar a su debido tiempo.
A veces de manera intuitiva, suelo convenir algún aspecto de mi persona, si llevo una línea de conducta, y los motivos que tengo para estar bien, son algo permanente, durante el momento que estoy pasando, acuden a mí estas cuestiones para tener armonía, y cierta lección del adepto, parece construir algo que es más certero.
Tampoco se trata de afianzarme sino más bien reconocer lo bueno, para ejercerlo y así estar con mi forma de ser que tiene la pauta de una conducta, y se asemeja a alguna forma de estabilidad que viene de cierto orden.
La inspiración se convierte en algo favorable, que puede sacarme de la depresión, comienzo a ver la mañana a veces deshabitada, y el desasiego hacen de mí persona confundida ya que la preocupación es tal que se nota el gris, ni siquiera logro mejorar en algún aspecto.
Puedo en oportunidad controlar mis movimientos, pero junto a la abulia toma un desánimo que estorba, hasta tanto que me siento mal, y las lecciones fluctúan porque mi consciencia no me dice otra cosa que estoy equivocado.
En una aproximación que late el encuentro, en su modo de ser aguarda dar con la conducta, algo elemental para continuar su vida de relación, siempre teniendo en cuenta la lección del Adepto, es para ingresar al camino de la Iniciación.
En un primer paso para escuchar la vos del maestro, nos propone atención tanto debe ser realizada dentro, como en el afuera, los aspectos de mi relación están íntimamente relacionados, y si responde a una totalidad de tal forma que la distancia entre el observador y lo observado se unifiquen. En la mañana que da respuesta a las cosas inmediatas, cubre de situación el espacio y nos demuestra que aquello que realizo está dirigida por la acción moderadora de la inteligencia.
Brilla la conmovedora situación que se abre paso, uno acostumbrado a orillar por el camino, tal vez por equivocarme doy un paso atrás, en lo que se llama la densidad de las respuestas, la verdad toma el lugar de la comprensión para poder ver la totalidad del cuadro.
Mientras aguardo que algo que surge como una idea, lo pueda digerir, como aquella lección que deseo poner en práctica, la corriente densa al compás de mi comprensión, se alza la vos de un grito, tranquilo de haber llegado se siente mi clamor, otras puertas tal vez se abran para bien de todos.
El auto engaño, es como una brutal inconsciencia, que hace creer que algo nos pertenece, si más bien me diera cuenta que lo único que es, debe ser el agradecimiento de estar vivo y contar con su aprendizaje.
En lo más alto de la imagen, la tandra transparente, se ubica con su forma a dar la imagen acertada, como un lente que despierta en sí las ganas de permanecer despierto y adorar a Dios.
Una acción reparadora, transmite el gozo de un buen pasar, y los tiempos se juntan para ser vividos, pese a no entender las vivencias cotidianas, yo me despierto con ganas de obedecer y cumplir con aquello que me enseña el Adepto.
Cabría acaso ser convidado, para que su práctica mediante la enseñanza, pueda uno discernir, y actuar en consecuencia, abandonando la corriente densa y el auto engaño.
La batería se hace escuchar en tiempos que el ritmo marque el tiempo y lanzarse a la búsqueda para tapar el vacío que acecha, de manera que la bienaventuranza sea lo que nos provoca gozo interno, de su gracia, y la virtud que es capaz de practicar.
En otro momento tal vez hubiese optado por olvidarme, pero es tal la necesidad de recibir su ayuda, que no puedo dejar de tenerlo en cuenta, el camino que se bifurca conlleva las ganas de emprender con más los preceptos, que significa acatar sus lecciones. Mientras cobra importancia, la inteligencia, quiere admitir que es necesario prestarle debida atención, de otra forma no hubiese esperado, porque el valor que significa estar de su lado, alegra el sentido de mi vida.
Algunas veces opto por el silencio que comunica con su sabiduría, para tener la paciencia que él propone, me cuesta trabajo poder contar con los preceptos y obedecerlos, ya que mi personalidad ansiosa, lo tiene en cuenta como contrapartida de los efectos que recibo a costa de mi enfermedad.
Nacer libre, o volver a nacer en Cristo, sacar las cosas innecesarias, que es la verdadera esperanza, porque Él es el único que nos propone algo diferente, para nuestro bien, y para que vivamos felices.
Se trata de vivir el aquí y ahora, con ello podremos encarar el camino angosto que nos propone, si nacemos nuevamente, para vivir sin pecado y en su verdad, será como un renacimiento.
Acaricio momentos vespertinos que despiertan paciencia, como si fuera un mandato espiritual, es cuestión de ver su necesidad para poder aplicarlo, ante la urgencia, y el alerta percepción sin opción, resulto irreversible.
En situaciones disímiles como conservaría la misma actitud, si es por la Fe, que sigo adelante, que la convicción es el camino de la mano de Jesús Cristo, entonces el problema deja de serlo, porque es quien nos enseña.
Recordando tiempos difíciles, aún me veo antes de enfermarme, escuchando voces, ajenas a mi pensar, todo comenzó así de esa forma, lo que tuve que soportar en un principio fue duro, al correr del tiempo mi patología fue modificándose al día de hoy que estoy escribiendo este relato.
Desde que comencé a congregarme se aclararon ciertos aspectos de las ideas algunas no totalmente desterradas, queda jugando dentro de mí como causa principal de la enfermedad.
De las lecciones aprendidas, quedaron algunas que las trato intelectualmente, para darle un contenido a las razones de mi pensamiento, y mi ser, que por algo tuve cierta inclinación, pues para bien estos conceptos vertidos en la memoria me acompañan.
La virtud acompaña a la templanza, origina el aire, algo que transmite en el sentir, la consecuencia en el ver, intenta situar en el alma, recobrar las instancias que me llevaron a estudiar, ya que no solamente es el presentir sino además la inspiración.
En la temprana ansiedad que me visita, se acumula un instante difícil de resolver, aquellas cosas inconclusas, que me advierten que tengo que mejorar.
Pues ante lo que sucede en el mundo tengo que reponerme siguiendo a delante. Sufro pese a alguna negación, siento que el camino es cada vez más transitable.
Llevamos experiencias que se destacan, y la actitud positiva, abra un paso para el camino mejor transitable, si supiésemos el alcance de la creación intuitiva, capaz de llevar consigo la puerta que se dirige a la vocación, y las personas que se manifiestan de manera creativa para restaurarse como persona y humano que le expresará a su hermano en Jesús, tratará de vislumbrar un instante de claridad, que tanto hace falta, y la penumbra que nos siega fuera restaurada por la luz del nuestro señor Jesús. Entonces si se puede hacer caso, al silencio que proviene de la meditación, con ello implorar en sentido humano que impulse a la razón, a desarrollar ideas nuevas, francamente la sensación de libertad que proviene, de las situaciones adversas, cuya restauración requiere del bien común, a los ojos de Jesús provenga, la voluntad guiada y así transitemos el camino angosto hacia la salvación de mi alma.
Claramente se bifurca nuestro camino, y celoso de perderse una nueva oportunidad, deseamos que contar con el ánimo predispuesto que genera su voluntad, esa luz que ilumina el alma, se consagre en los sentidos como para lograr que el amor de hermanos perdura en su nombre.
Si todo alcanza la virtud necesaria, para contrarrestar el brindis de compañía y poder ver al que esté al lado realmente como un hermano, se vislumbra el paso de la huella que transmite la igualdad, si se me escapa la sonrisa de flashdance estimularé el amor de aquella mariposa que latía en su estómago cada vez que bailaba, de un tiempo que se acerca cada vez más, unidos al himno de la esperanza, y ese lazo que nos une.
Camino por la ciudad, esperando el agrado, estimulando esa sonrisa que me instó a tal delirio, juego incansablemente, con su letra, anuncia el paso vertiginoso de la paz, crece en mi el ocaso del tiempo que depara luz prometedora.
Toda la fuerza y toda la actividad recupera el sueño trunco que desea nuevamente amanecer, casi imposible de mirar entonces adivino el lugar que resulta el placer, para transformarlo en una actividad cotidiana, el planeo es fuerte y se pierde en su mirada, que coloca los instantes disímiles, dignos de contemplar con toda la atención.
Me sumerjo en la cotidianeidad del aire, que se respira en el hogar, procurando dar desenlace a la continuidad, en donde la alegría se manifiesta y realiza las cosas con tesón y ganas de superarse.
Quizás la profundidad no sea más que una suposición y aquello que nos alberga con su cántico son canciones que despiertan en el sentimiento ganas de sucumbir en un baile airedo.
La promesa de su lección, deja en su intrínseca gana de enseñar, el altruista, al inocente, al armónico y al tranquilo y paciente. Y todo otro oficio recomendado por el Adepto, para cumplir con hidalguía.
Comenzando de nuevo, repito cosas, que al querer poner en práctica la enseñanza, el hacer fluctúa, como encontrar esa dedicación plena, es la pregunta, de tal forma reunir las características aprendidas.
Conversar sobre temas que hacen a superar conflictos, como hace el recuperar la voluntad, algo importante, para realizar lo que se enmarcan en las decisiones que depende el futuro de uno mismo.
El instante que recubre las ansias de pertenecer, algo un tanto des ubicado aflora en el sentir. Y abre la consulta que interpreta como algo susceptible de ser practicado, y la situación disímil, pone a prueba la capacidad de ver. Es que desconozco parte de la realidad, y así se sortea la probabilidad de conectarse mejor, realizando un buen tema, confía en su actuación y abre paso a lo que quería.
Después, por algún tiempo, logró olvidar y el corazón se repartió, no todo lo que conozco está en el límite de la sabiduría, si hay cosas de relativa importancia, sin embargo deja una secuela, otros fueron convidados por la razón del azar, y quizás en algún instante fluctuaron como el pensamiento y su continuidad, el corte era fundamental, para ser una persona normal, la dignidad del amor, suele confundir la realidad, sin darnos cuenta estamos atados, recuerdo lo que dice la Biblia acerca de la vida que uno puede estar seguro, pero con respecto al futuro al última palabra la tiene Dios.
Será que no se que hacer con mi vida, si tan solo le podría dar su cauce y dirección, la experiencia por débil que pareciera, dejaba algo bueno, era el darse cuenta que realmente no me interesaba muchas cosas y sobre valorar las mismas no tendría mucha importancia.
Si estaba parado ni sabría porque lo estaba, un encuentro causal sería importante, hola Angel tanto tiempo sin verlo, donde has estado todo este lapso, es que la vida pasa y sin no tengo consciencia pasa como una película, que no me pertenece.
Claro que después de recuperar la auto estima y valorar la lección Adepto, Calma, Tranquilidad y Paciencia, es darle el nuevo carisma a la verdad, y en la continuidad del pensar allí se aloja dando lugar al Jardín florido que tanto anhelaba cuidar, y la planta de calabaza decía a las claras mi buena intensión.
Recuerdo que cuando el Precepto le hablaba al Adepto, éste le impartía sus enseñanzas, acerca de las cosas ocultas de la vida, secretos indispensables para vivir, con anhelada vocación el adepto respondió sus expectativas, y fueron formándose en él como la comprensión del mundo, y acerca de los mensajes de Jesús Cristo, que son sumamente importantes, para alcanzar un vida de felicidad.
La conclusión formó parte de su vida, si en la vida la respuesta a apetencias internas, son respondidas coherentemente, seguro que lo aprendido rendirá sus frutos, de lo contrario toda buena intensión no germinará, y todo quedará como trunco.
A veces da la impresión de procurar, en el sentimiento, este que aloja el entendimiento, si bien lo que hace es poner fin a la búsqueda, e importar el progreso interior, la superficilidad es tomada como tal y junto a los límites humanos de hallar lo perfecto, se encuentra en contienda y se manifiesta en el conflicto de mente.
Junto a la dignidad, se viste de blanco, es porque todo deseamos ser perfectos, la individualidad ayuda a diferenciarse del otro crear la propia estima necesaria para relacionarse con los demás.
Si pudiera investigar las causas del engaño, y la ductilidad del ego es algo de lo que no se puede huir, es por eso que tal vez el Amor altruista ayude a despojarse de ropas materiales, y sí decir quedando menos influenciados estamos nuestra libertad cobra más valor.
Mientras el sol reaparece nosotros somos empujados a cuidarlo y adorarlo como principal fuente de vida, somos parte del mismo y por lo tanto las acciones altruistas son bien vistas por todos.
Estudios que hice pudieron dar, con el camino correcto, estrella que manda en el crepúsculo estelar, donde se hallan dichos y sentimientos guardados en el interior, la pregunta realiza la condición insuperable. En una condición inmutable, el ser realiza la conjetura en diversas proyecciones renace el nombre que acudió a la plaza.
El viento azotó su mejilla y la calzada resbaladiza, promovía las historias de Almejas, la transparencia, la claridad eran elementos que conjugaban para demostrar la calidez del Sol.
En un despertar que aconteció busqué un resultado, de lo óptimo que surge, tal vez algunas cosas se escapan, sin saber que sucede, los instantes alertas estuvieron y se fugaron, como aquella promesa que devuelve la esperanza pero al fin y al cabo se desvanecía.
Si tuviera que relatar, la relación entre el Adepto y yo es que él ya es Rosa Cruz, en cambio yo estoy maravillado por el aprendizaje, y el sentimiento que se generaría en mi como integrante de la Orden es algo que me llenaría el corazón.
Todo dependerá de aquí en más de mi conducta, y la práctica que llevo a cabo de la virtud y la paciencia. Pondrán a prueba el progreso de mi persona. Y dependerá de ellos que me acepten como integrante de la misma siendo el Amor que desplegaron en mí. Algo que pone contento a mi espíritu.
La enseñanza que puedo dar pare del Amor recibo en sus lecturas, y si alguna señal recibí de alguien, o solamente una creencia de telepatía. Quizás después de tantos años solamente me queda el juego, no puedo saber algo más, solamente trata de cumplir con los preceptos.
Si de pronto analizo, todo lo creído hasta ahora, tiene su basamento, las razones que impulsan queda como agregado a las teorías ya dichas por otras personas, algunas extraídas de la misma lectura tal vez interpretadas, no alcanzo a discernir. Últimamente con la intención que el mundo mejore, parece que la respuesta sea “conócete a ti mismo”, suele se la perla, para no caer en engaño.
La consciencia es capaz de observar con imparcialidad y sin apego, sometido a las apetencias del ego, como poder encontrarme si en lo intrincado de las acciones, ya fuera por su rapidez, “el permanecer dormido” es un acato a la influencia de la baja auto estima.
El desorden es una proyección de la conducta desintegrada, por más que surja la idea, no puedo salir de la prisión, por lo menos no sentirme engañado en los actos, recordando la sencillez del “acto, simple y puro” que con imágenes psicóticas llegué a valorizar como el destello lumínico deseado.
Quisiera saber si hay algo que pueda sospechar, con respecto a la existencia, la pregunta que hago sorprende abarcando zonas universales, es todo que hace a la parte y ésta que hace al todo.
Con la parsimonia que da, libera por un instante, el sentimiento que llevo dentro, como la última gota de agua, parece adivinar la cantidad que obtendrá, y así y todo la fuente tiene su parte inagotable. Sueño y espero la claridad que trae, y el consejo que da, se trata de formar una idea, algo inherente a la persona, junto al sentir que vuela y se asemeja la plaza, un lugar para acompañar, recomienda la participación de los transeúntes que junto a su imagen acercada, imaginan el tiempo que permanecerán juntos al árbol que le da la vida.
El trabajo que nos da permanecer despiertos vale la pena, es como deshacerse de la mentira, solo con el objeto de encontrar la verdad, allí dejaremos de ser objetos de engaños internos y externos.
Hubo una vez que luego de haber logrado, un simbólico encuentro, y por lo tanto perdió el miedo, situación parecida a la de Mar del Plata, pues yo me sentí tan bien, que recuerdo que haría las cosas insólitas.
Avanza la noche, igualmente se concreta la visión de cosas simple, algunas sin importancia, como el camino que anhelo transitar. Con los despojos más sostenibles, que solventan una particularidad convencerse de que la voluntad es elemental.
Acaso la virtud pregunta a quién dar?. Si nos despojamos del egoísmo, podemos ver con claridad, y retomando el camino a seguir darse cuenta que vida es compleja y no pasa solamente por uno, sino que Dios tiene en cuenta a todas las personas.
Tenemos un caudal que es de la misma fuente, del espíritu santo, que calma la sed, y nos damos cuenta que necesitamos de presencia, para que nos proteja, debiera saberlo, para volver considerar mi vida, como una posibilidad, de entender y comprender aún temas lejos de la aspiración.
Si encontráramos la forma de brindarse con autenticidad, dejando detrás algunos deseos que no hacen más que perjudicarnos, pues no entiendo el porque, si yo esto satisfecho como es que anhelo más de lo que tengo, si es que hay un límite, ese sería no ser totalmente materiales. Sino en cambio considerar la vos de Dios que nos aconseja, a vivir una vida santa, y considera al cuerpo como el templo del espíritu santo.
Tratemos de considerar este tema, como algo importante, pues la soledad cuando hace estragos en nuestro sentimiento, deberíamos preguntarnos, qué necesitamos para estar feliz.
Nuestra pena olvida instantes en donde encontramos la luz de Dios, pero si por el contrario lo tenemos presente, será una forma de tener consciencia, ver y estar atentos como les motive de la vida, y una condición sin opción.
Deposito mis esperanzas, y el sentido de la vida cobra importancia, pues la fe que ponga hará que crea más en Dios, ya que a veces nuestros pasos son limitados. En cuanto a la fragmentación, no vemos el problema como un problema, en lugar de aceptar que lo tenemos, lidiamos con él de forma inconformista y desesperada, porque no llegamos a ver los límites de nuestra persona, de esa forma tomamos consciencia, que la lección del Adepto debe ser aprobada, y el amor fraterno practicarlo como una verdad inherente a la personalidad.
La quietud marca un estado sin límite, procuro me lleve sondeando por ese lugar tan anhelado, pues el sueño y su probabilidad de cumplirse, se abre como una posibilidad que determina la vocación que asediada por la forma de ser, anhela cumplir con el mandato, precepto que pretende seguir el ejemplo del Adepto.
Muchas posibilidades abren un panorama posible, entre lugares libres se puede optar por la permanencia, que aquieta en su espera, con aletargada ganas de quedarse como siguiendo el lugar de su sueño, ya por su docilidad va por el camino correcto, y se determinan sus ansias de probar el camino a seguir, cosas que se imagina provienen de una mente que busca la libertad.
Corresponde que algún momento, continúe la grabación y el ruido porque la canción que suena con falsete, intentará construir desde su canción un mundo habitable.
No obstante si hay un sitio para estar, agrada la posibilidad de mantenerse, el buen rato su suelo pasar, para con las salutaciones pertinentes, el buen juglar trata de dar respuesta a la congregación, por su amabilidad que presta para ser escuchado.
No vale la pena ni control ni tiempo, que se pueda emplear, si no es el evitar que el decir sea correcto e intente llegar a la verdad, pues si dudo es porque estoy despierto, y si no me la creo le hago caso a Jesús.
Entre tanta diversidad como un artista me pierdo, pero la Luz del Diamante coloca su importancia en todo, solamente tiene en cuenta la ubicación e importancia. Después de haber indagado por sobre la actitud y la parsimonia, debo tener en cuenta la fragilidad y el sosiego que trae la templanza y la calma.
Cuento con agitado ensueño, la intención de comprender, sitios aletargados de la consciencia, en donde entrar es difícil, mientras la bienaventuranza y la piedad de Dios me llega a conmover, pues el laberinto no ofrece ningún tipo de tregua.
La compañía elegida va al lado mío hace años, espero que marque el tiempo la necesidad de estar juntos, ya que compartiendo las cosas es mejor, y siento que la Unidad del Yo interior se manifiesta con la templanza de quien toca el instrumento.
A veces suelo esperar a que las cosas se den de forma espontánea y quiero lograr enmarcar en la razón un tipo de continuidad que surge del estado de atención.
Hay cuestiones de índole religiosa, que debe ser tenidas en cuenta, porque nuestra predisposición a la obediencia, nos trae a colación que Jesús Cristo es nuestro redentor, así como debemos depositar la confianza, además creer en su mensaje.
La fuente es sagrada, y nosotros podemos beber su agua bendita, cuando enfrentemos problemas aparentemente difíciles de resolver, con el clamor frente a su agua bendecida, podemos liberarnos de la esclavitud del pensar. Tenemos que hacer la promesa y aguardar, siendo nuestro único deseo amar a Dios sobre todas las cosas, el tiempo vespertino que nos trae igualdad, sabemos que hay un solo corazón ante la gracia Divina, el acompaña en instantes de dolencia y de abstinencia.
La variedad con que sentimos permite enfocar los inconvenientes, probando varias puertas, hasta saber cuál es la correcta, así resolvemos los problemas que se suscitan y tenemos en cuenta la grandeza del señor Jesús que ama incondicionalmente.
Por un instante, recordé varios puntos en contacto, y decidí regresa a casa, luego de hacer la ronda, en la rutinaria escena me veo sumergido, necesitando un poco de aire, para lograr reponerme, los pasos cortos me dan cuenta que la solución es la prueba que me toma, sabiendo sufrir y traspasar contratiempos.
Circunstancia que he de afrontar, igualmente, todo sucede por más que no lo quiera, así que debo tener, calma tranquilidad y paciencia, para vivir es fundamental, y superar los escollos en que estoy sumergido.
Quisiera tener un segundo de claridad, para encontrarme satisfecho con la vida y sin reprochar absolutamente nada, estar contento con lo que Dios da, y agradecer día a día el estar despierto.
A veces uno se confunde y cree tener la verdad, es mejor equivocarse, y pasar el examen, de todas formas la creencia hará que opte por diferentes matices, es que debo enfrentar mil inconvenientes, de tal forma que no se que hacer, entonces ante tal dificultad, la reacción no es buena en los acontecimientos diarios de mi vida, tengo que tener parsimonia, porque algún día estaré lejos de aquí y en otro lugar así que no debo tomármelo tan en serio, tengo que observar atentamente, ya que es una de las premisas fundamentales para dar con el maestro, quien aquieta mis ansias, solo debo suponer por un instante que me encuentro solo y que los problemas los puedo resolver para optar por el camino de la paz, ya que Jesús es el Príncipe de Paz. Debo abordar los inconvenientes cotidianos sin quejarme, con la alerta que consagre mis momentos al tiempo presente.
Encuentro que la superación de lo vivido es capitalizar los tiempos buenos y malos, y tratar de darme cuenta de mi bipolaridad y no permitir que ello me abrume, ya que es totalmente legítimo que anhelo sentirme bien.
Quizás en algún momento olvido esto que pasó, y dejará de tener la importancia que hasta hoy le di esta muletilla me ayuda a comprender mejor la vida, ya que existen mil formas de encontrar una solución, pero la más factible era esta.
Siento que he abandonado viejas creencias y debo ser escéptico con mi pensamiento, y trata de ver que lo que me sucede de dificultoso, existe como algo normal, entre las personas, y el intercambio de experiencias pueda hallar la verdad, que no es la única, ni siquiera estoy cerca, ya que la probabilidad de cometer errores, está a la orden del día. Por lo tanto lo mejor es esta atentos al paso de las horas, porque es la única forma de vivir, no he encontrado otra, pese a haber indagado, lo fundamental es el alerta percepción sin opción.
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