LA INTRUSA
de súbito,
como quien no quiere la cosa
quizá en duermevela
aparece ella
•
nunca se sabe de dónde
y menos para qué propósito
ella es inevitable
llega como un lampo
sin ser llamada
•
la torturadora se encarna
la muy endiablada.
la sorprendente
la misteriosa
esa, esta o aquella
no responde a una voluntad
no a un reflejo condicionado
no
simplemente ella se cuela
•
en algún momento
el menos pensado
decide clavarse
al centro de algún lugar
en un recoveco innominado
•
es la intrusa
que nos sorprende.
sin consentimiento
para fermentar cerebros
apachurrar sesos
•
o quizás aposentarse
en algún recoveco del alma.
de repente
con esa luz instantánea
inquieta
inasible
voluptuosa
o torturante
o instantánea como el eros
como espejismo solar
brilla hasta el deslumbre.
•
y el hombre...
¡pobre marioneta
de sus propias palabras!
sin que él mismo lo sepa
le llega
primero como hipótesis.
luego lo reduce a observador
y lo obliga a ser plagiario
de sus propios pensamientos.
•
ella es la intrusa
•
es la inspiración.
•
es la musa
la gran y potente intrusa
la que nos obliga
a llenar papeles
queriéndolo o no
(yo calladito la obedezco
para evitar el insomnio)
¡qué remedio!
Ω
como quien no quiere la cosa
quizá en duermevela
aparece ella
•
nunca se sabe de dónde
y menos para qué propósito
ella es inevitable
llega como un lampo
sin ser llamada
•
la torturadora se encarna
la muy endiablada.
la sorprendente
la misteriosa
esa, esta o aquella
no responde a una voluntad
no a un reflejo condicionado
no
simplemente ella se cuela
•
en algún momento
el menos pensado
decide clavarse
al centro de algún lugar
en un recoveco innominado
•
es la intrusa
que nos sorprende.
sin consentimiento
para fermentar cerebros
apachurrar sesos
•
o quizás aposentarse
en algún recoveco del alma.
de repente
con esa luz instantánea
inquieta
inasible
voluptuosa
o torturante
o instantánea como el eros
como espejismo solar
brilla hasta el deslumbre.
•
y el hombre...
¡pobre marioneta
de sus propias palabras!
sin que él mismo lo sepa
le llega
primero como hipótesis.
luego lo reduce a observador
y lo obliga a ser plagiario
de sus propios pensamientos.
•
ella es la intrusa
•
es la inspiración.
•
es la musa
la gran y potente intrusa
la que nos obliga
a llenar papeles
queriéndolo o no
(yo calladito la obedezco
para evitar el insomnio)
¡qué remedio!
Ω
5850
Cargando comentarios...