Existe una guerrera que ha luchado toda su vida, desde que ha nacido comenzó a experimentar y conocer un mundo donde no era más que dolor y amor. El único mundo que conocía era duro pero esas son y eran las grandes luchas que tuvo día a día, cada vez que iba creciendo es pequeña niña salió de la burbuja de cristal imaginaria que todo familiar le puso por su protección y salud, pero lo que no se habían dado cuenta era que ella era y es feliz, a pesar de todo, sus luchas son conocidas por haber triunfado, por haber luchado sin rendirse, logrando así una gran victoria que marco para toda la vida.
Sus familiares tenían un Dios al cual respetaban y rezaban todos los días, pidiéndole con toda la esperanza del mundo lo mejor para la pequeña guerrera, esperando que su Dios los escuche y pueda lograr un gran milagro.
Todos están orgullosos de la victoria de ella, porque ha logrado mucho más de lo que uno puede.
Al pasar los días y años hubo complicaciones, dolor, llanto, angustia, entre otros, pero la fe y la esperanza siempre presente. Finalmente esa niña con todas sus fuerzas se levanto y demostró su fuerza y superación.
Se cuenta que hasta el día de hoy recorre si es posible el mundo entero, admirando y disfrutando cada lugar, conociendo hasta la mínima cosa, ahora el mundo de ella cambio, tiene otra perspectiva, destruyendo a su paso todo lo malo, generando un ambiente totalmente tranquilo.
Esta guerrera sigue de pie y más feliz que nunca pero con la esperanza de que el mundo va a cambiar para bien, y está más que decir que esta guerrera tiene sus propios ángeles, protegiéndola a toda costa, y principalmente guiándola hacia el camino correcto.
Y así la guerrera cada día se supera a sí misma, rezándole a su Dios como toda su familia por sus logros, creyendo en el por darle salud y la mayor virtud, la sabiduría.
Can. 

 
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