Como cae quebrado el otero 
cuando el vientre del mundo lo manda 
cual el cuerpo del pobre soldado 
que abate a su paso la intrépida bala, 
caerá la funesta mentira 
y la gran condición de tu farsa 
cuando rompa su huevo maldito 
la nueva intención, más sutil y macabra. 


La visión de lo etéreo, de espectros 
y la enorme verdad de su nada 
tras la leve muralla del bueno 
proyecta el sabroso sabor de su trampa, 
mas no habrá ni una boca con dientes 
que mastique esa ruin canallada 
¡ya las fauces aguzan sus huesos 
y anuncian su amor agitando las babas! 


El clamor, el chirrido ovejuno, 
la sagaz rapidez de sus lágrimas, 
como néctar traidor y expectante 
¡te clava el siniestro tridente en la espalda! 
mas no habrá un espinazo tan tenue 
que no quiebre esa puya alisada, 
porque el hierro del barro más pobre 
¡es frió, inmoral, es perverso y sin alma! 


Si es legal lo corrupto y lo huero 
que en un sucio escondrijo se apaña 
lo ilegal, lo sublime y profundo 
se ríe y les grita ¡eso es pura gramática! 
Cuando cae la ropa que cubre 
la frugal sensatez de sus ansias 
¿qué habrá si no hay recias fibras 
fraguando el comienzo a un mundo sin tapias. 


Si observás en los mares salados 
el perpetuo danzar de las aguas, 
y en el nuevo jardín del desierto 
la flor que se abre, cual rito del alba, 
intuirás la belleza soberbia 
que hace siembra en la tierra asolada 
¡el perpetuo estropear de lo virgen 
que exige su cosmos con suma arrogancia! 


Si la maza golpea con fuerza 
la coraza de sueños que cargas 
por la púrpura y noble fisura 
clamarán rudos gritos de luz a mansalva, 
pues el fosco capullo en que yaces 
cual gusano contrito y sin ganas 
la letal negación del presente 
¡engendra y por mote le pone esperanza! 


Si es maleza que silva en el viento 
y baila sumisa al compás de sus ráfagas, 
cuando llegue voraz el tornado 
será esa maleza su hierba arrancada, 
porque no hay ignominia más burda 
que correr tras la ciega manada, 
porque no hay un destino que mande 
¡no voy a ser hierba, seré una borrasca! 


¡Mira aquí la belleza inmoral del presente! 
¡he aquí este trajín que va armado venganzas¡ 
¡mira el cielo que gime partido 
y oirás viejas reglas que crujen cuarteadas! 
hay un ímpetu en toda esta bronca 
que esta fulgurando presión al mañana 
¡la ilusión a cambiado su nombre 
y huele a esas flores que pisan tus plantas! 




JOSÉ CEMENTO.- 





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