LA DIVINA MIRADA  

¡Oh mirada, ¡qué dulce tu sonrisa,
no detengas tu mágica belleza
vas al centro del alma tan aprisa
devolviendo al asombro su belleza.

¡Ah, que alegre y bendito tu paisaje
tu rostro de amistad tan luminosa
enciendes la bondad en el follaje,
reflejas el color de miel preciosa.    

Mirada del amor, estás presente
ahí donde se ocultan los dolores
sacando del rosal sus bellas flores,

tan divino tu arranque en mil amores,
que mi voz yo quisiera ante la gente
compartir el cantar de ruiseñores.

E.D.A
 
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