Caminando bajo el sol de la mañana, desde lejos diviso un lento andar, ambos pies se mueven a una velocidad demasiado pacifica para llegar a ser siquiera un poco prepotente. Mi  joven paso le alcanza, con respeto comprendo que la fuerza es el esfuerzo del trabajo y el conocimiento adquirido, al mismo tiempo la sabiduría y la experiencia de la vida, es algo que nunca deja  de alimentar nuestros corazones y pensamientos. Aprender de aquellos es lo esencial, que ahora quedan tras nuestro camino, dejándonos avanzar hasta volver a descansar.

720

Cargando comentarios...