La araña en la sartén
Una pequeña e insignificante araña llegó de noche a una vieja casa que pertenecía a un hombre bastante perezoso y descuidado, escogiendo como su refugio el aparador de madera en la cocina en donde se guardaban las sartenes y ollas. Creyendo estar fuera de todo peligro en aquel lugar, la araña empezó a tejer su tela dentro de una sartén.
Al día siguiente, el dueño de la casa se despertó sintiendo mucha hambre, razón por la cual se levantó de la cama más temprano que de costumbre, a fin de prepararse un suculento desayuno.
Así fue como, luego de abrir el aparador, tomó en sus manos la primera sartén que encontró y la puso de inmediato sobre el fuego, sin reparar siquiera en que dentro de esta se encontraba una minúscula araña que dormía tranquila en su tela.
Y mientras el hombre buscaba en la cocina algo que ponerle a la sartén, la pequeña araña murió quemada instantáneamente.
Moraleja: A veces, cuando se cree estar completamente a salvo de cualquier amenaza es cuando más peligro se corre.
Al día siguiente, el dueño de la casa se despertó sintiendo mucha hambre, razón por la cual se levantó de la cama más temprano que de costumbre, a fin de prepararse un suculento desayuno.
Así fue como, luego de abrir el aparador, tomó en sus manos la primera sartén que encontró y la puso de inmediato sobre el fuego, sin reparar siquiera en que dentro de esta se encontraba una minúscula araña que dormía tranquila en su tela.
Y mientras el hombre buscaba en la cocina algo que ponerle a la sartén, la pequeña araña murió quemada instantáneamente.
Moraleja: A veces, cuando se cree estar completamente a salvo de cualquier amenaza es cuando más peligro se corre.
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