Ya no era hostal, ahora era hostil, leí y dejé partir.

Cargué en las letras , el sentimiento del rechazo que me acompaña desde hace años.

No es solamente una historia, son varias las que me guardo.

Y la única forma que encontré como sí fuese un ritual, era leer en voz alta y soltar.

Que aquellas palabras que plasmé en ese papel se esfumaran como sí el viento las soplase.

Ya no aferrarme a lo que no existe, a lo que inventé en mis textos.

No aferrarme

No

No

Ya no.

50

Cargando comentarios...