Fin
Lo que nos une nos destruye
lo que nos separa nos ilusiona
y jugar siempre a ir y venir por el espectro de colores
ya no nos divierte
porque los colores uno a uno se nos fueron desgastando
y ya no hay ningún tono ni semitono de amor
para pintarnos los días.
El complemento que se nos hizo antagonismo
y sin querer descubrimos la patología
de que las brújulas con el mismo norte aburren.
La sed de nuestra piel como deseo,
la necesidad de nuestras bocas
tan esclavas de los tonos y semitonos,
la costumbre que nos despertó de golpe
porque estábamos llegando tarde
y corrimos apurados
y nos vestimos sin pensarlo
y nos despedimos para siempre sin saberlo.
lo que nos separa nos ilusiona
y jugar siempre a ir y venir por el espectro de colores
ya no nos divierte
porque los colores uno a uno se nos fueron desgastando
y ya no hay ningún tono ni semitono de amor
para pintarnos los días.
El complemento que se nos hizo antagonismo
y sin querer descubrimos la patología
de que las brújulas con el mismo norte aburren.
La sed de nuestra piel como deseo,
la necesidad de nuestras bocas
tan esclavas de los tonos y semitonos,
la costumbre que nos despertó de golpe
porque estábamos llegando tarde
y corrimos apurados
y nos vestimos sin pensarlo
y nos despedimos para siempre sin saberlo.
10
Cargando comentarios...