ESPERA PROLONGADA
Una pálida sonrisa
Deja el sol en sus mejillas
Y la noche asoma
Y la ciudad indiferente
Enciende sus farolas.
Lánguida asoma a la ventana
Las calles lucen bacías
Su madre aun no regresa
Y ella no quiere dormir
Sin recibir las buenas noches de ella.
De pronto a lo lejos
Asoman unos pasos
Llena de emoción se para tras la puerta
Despierta quiere sorprender a su madre
Pero la puerta no se abre.
Lejos se van los pasos, no era su madre
Pero tal vez era la madre de otra niña
Que tras la puerta también esperaba
Y que quizás su alegría
A la luz de las estrellas vibre.
Otra ves unos pasos a lo lejos
Otra ves la emoción de abrazar a su madre
Otra ves el desencanto en ella
Y siente que la espera desespera
Y que sus parpados se buscan incesantes.
Es ya de madrugada y los gallos cantan
Por fin llega su madre
Se miman, se abrazan y platican
Hasta que confundidas entre abrazos
Viven la felicidad más infinita.
Mas el bullicio de curiosos y vecinos
La transportan del cielo al infierno
Su madre no llego aquella noche
Tampoco volverá mañana, ni nunca
Por que un ebrio conductor le arrebato la vida.
Autor: Jorge Luis Cervantes Llauca
Deja el sol en sus mejillas
Y la noche asoma
Y la ciudad indiferente
Enciende sus farolas.
Lánguida asoma a la ventana
Las calles lucen bacías
Su madre aun no regresa
Y ella no quiere dormir
Sin recibir las buenas noches de ella.
De pronto a lo lejos
Asoman unos pasos
Llena de emoción se para tras la puerta
Despierta quiere sorprender a su madre
Pero la puerta no se abre.
Lejos se van los pasos, no era su madre
Pero tal vez era la madre de otra niña
Que tras la puerta también esperaba
Y que quizás su alegría
A la luz de las estrellas vibre.
Otra ves unos pasos a lo lejos
Otra ves la emoción de abrazar a su madre
Otra ves el desencanto en ella
Y siente que la espera desespera
Y que sus parpados se buscan incesantes.
Es ya de madrugada y los gallos cantan
Por fin llega su madre
Se miman, se abrazan y platican
Hasta que confundidas entre abrazos
Viven la felicidad más infinita.
Mas el bullicio de curiosos y vecinos
La transportan del cielo al infierno
Su madre no llego aquella noche
Tampoco volverá mañana, ni nunca
Por que un ebrio conductor le arrebato la vida.
Autor: Jorge Luis Cervantes Llauca
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