Esa violeta
tardía,


que hoy
cuida


tu descanso,


que se regó
con mi llanto


y en
silencio


te vigila,


es lo único
que puedo,


con una  sonrisa ofrecerte,


pues esa
violeta,


encierra en
su trémulo corazón,


una parte de
mi vida,


que te
llevaste hoy...


Frágil y humilde
florecita,


igual que tu
corazón,


velá su
descanso eterno


y entrégale
mi amor.
8190

Cargando comentarios...