Entregada a Ti
Porque cuando nos sentamos frente a la vida
nada se reconoce,
todo se palpa, más el dolor se apodera
de ese poco trozo de razón
que vaga en penumbras en la lejanía de mi cordura.
Calva renace la esperanza
bajo la única mirada que roza la palabra
y que alcanza el aliento por sentirte aquí,
pareciera ser inexistente esa presencia
que atormenta y acaba al inconciente.
Sólo recorro esa línea
que desviada a una ruta desconocida
enfría la mirada y adormece el corazón
sin preguntar quién soy,
avanza y descubre mi silencio y calla frente a mí.
Pareciera no estar,
pareciera desear estar y desaparecer sin desaparecer,
y callar sin existir y recordar sin recuerdos,
y en la lejanía sonríe y gime por querer ahogarse en silencio
y luego olvidar como aquel diario que nunca existió.
Si tan sólo bastara su presencia,
podría creer que esa ruta tiene fin
y que el gozo por alcanzar esa ilusionada distancia
cada día se hace mas corta
y más celestial frente a una realidad
que he asumido desde siempre.
Si tan sólo alcanzara esa diminuta sonrisa
para no temer, para no querer recordar,
para no desear haber sido,
sólo basta esa diminuta mirada
para sentirme poderosa en mi destino.
(Dedicada a mi hijo Erick)
SintiendoEl Poder de la MenteSolaAqui bajo penumbrasPara tiComparteMIS DÉCIMAS EN MISANTLA.
CMXVIII EN...Porque cuando nos sentamos frente a la vida
nada se reconoce,
todo se palpa, más el dolor se apodera
de ese poco trozo de razón
que vaga en penumbras en la lejanía de mi cordura.
Calva renace la esperanza
bajo la única mirada que roza la palabra
y que alcanza el aliento por sentirte aquí,
pareciera ser inexistente esa presencia
que atormenta y acaba al inconciente.
Sólo recorro esa línea
que desviada a una ruta desconocida
enfría la mirada y adormece el corazón
sin preguntar quién soy,
avanza y descubre mi silencio y calla frente a mí.
Pareciera no estar,
pareciera desear estar y desaparecer sin desaparecer,
y callar sin existir y recordar sin recuerdos,
y en la lejanía sonríe y gime por querer ahogarse en silencio
y luego olvidar como aquel diario que nunca existió.
Si tan sólo bastara su presencia,
podría creer que esa ruta tiene fin
y que el gozo por alcanzar esa ilusionada distancia
cada día se hace mas corta
y más celestial frente a una realidad
que he asumido desde siempre.
Si tan sólo alcanzara esa diminuta sonrisa
para no temer, para no querer recordar,
para no desear haber sido,
sólo basta esa diminuta mirada
para sentirme poderosa en mi destino.
(Dedicada a mi hijo Erick)
Entregada a Ti
2 de febrero de 2009·2 min de lectura
Cargando contenido...
8320
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar y formar parte de esta comunidad
Iniciar SesiónCargando comentarios...