En tu Cumpleaños...
 
Quise regalarte un girasol;
pero,
un colibrí inquieto
me contó, al oído,
que ya tenías un jardín.
Se me ocurrió
obsequiarte
una joya,
y un duendecillo travieso,
de esos que encantan la vida,
me dijo que los lujos
no  “chiflaban” tu ilusión.
 
Pensé
que lo apropiado
sería una canción;
sin embargo,
un ruiseñor,
de esos que llevan en su canto
mensajes de Amor,
me habló de tu discoteca
y las dedicaciones
                        que te llenan...
No saber qué regalarte
me produjo
un nudo en la garganta...
una palpitación extraña...
una sensación de vacío...
 
Y, cuando casi había desistido,
llegó hasta mi Alma
u n a   b r i s a   s o s e g a d a,
 
     con un toquecito tierno de tu aliento,
      una caricia suave
      y un beso prolongado;
misiva de amor,
transcrita en ausencia:
“...REGÁLALE TU INSPIRACIÓN...”
 
Entonces,
invoqué al Amor,
a la Paz y a la Vida misma;
me llené de Pasión,
de Deseo y vehemencia;
evoqué tu mirada,
tu abrazo y tu risa;
arranqué del abecedario
todas sus palabras bellas;
y, colmado de sueños,
de ficción y de quimeras nuestras,
pronuncié
tu Nombre...
 
Al instante,
la noche, el día,
el sol, la luna, las estrellas,
el mar, el cielo azul,
las flores, los pájaros cantores...
... y todas las cosas bellas de la Naturaleza...
empezaron a regalarme
lo hermoso de su existencia...
 
Con ellas,
inspiré mi verso
y resultó, PARA TÍ,
ESTE  POEMA.
 
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