En jerga del sol
El sol calienta la selva, trepando los viejos araucanos como una oruga espectral. Mil hormigas devoran la cabeza de un hongo. Febril, la luna besa una colina de cobras. Se enroscan entre los juncos, tejiendo un tapiz amarillo.
Subo la montaña, por un sendero de cabras y espejos. Una caverna vigila mis pasos, paredes de ámbar y mosquitos llorando en la oscuridad. Alguien respira, el jazmín perfora mis ojos. Nacen palabras, guijarros de oro en la primera edad del sol.
Luciana Forster
2680

Cargando comentarios...