El Vómito de las Musas
El esfuerzo físico deriva en desidia emotiva.
La incomodidad se incrementa
y se presenta enseguida,
sin necesitar ser invitada o anunciada en la portería.
Se sienten diferentes sensaciones en diferentes cornisas:
la sociedad espectacular y sus gradaciones ridículas.
La seriedad de lo serio va de camino hacia alguna cima
al enterarse de la facilidad de impartir una doctrina.
Es muro de contención,
ante la actitud entrometida de la verdad permitida,
la hermosura Inexorable de la Mentira.
Su esplendor no ilumina,
y así supera con creces la luz solar cegadora
de la Verdad desoladora,
que todo atisbo de magia e ilusión devora
sin demora.
Verlo todo sólo podría ser maravilloso
para los hijos de la transparencia.
¿Cómo se llega a comprender que el cristal no posee ninguna limpieza?
Humanidad:
mezcla entre virus o bacteria
y composición pluricelular que deviene carne,
materia orgánica.
Añorar el calor de la roca volcánica
para aplacar el frío que en los huesos encala,
y tener cuidado siempre con todo aquello que en la mente se instala
y halla su morada.
Nueva historia es la continuación siempre de la ya terminada.
Habrá que tener en cuenta sin falta todos los detalles del pasado
para comprender el estado de la actualidad;
mas no devanarse los sesos demasiado
supone un método seguro para mantenerse con cabeza,
sea caliente o fría.
Sea bondad o malicia lo que signifiquen las acciones externas,
si eres aspirante a la inmanencia que posee toda singularidad indeterminada,
aquellas cuestiones de humanimiedad te resbalarán.
Igualmente, si estás por encima de verdad del bien y del mal,
no tendrás participación alguna en ninguna carrera de ratas,
ni tendrás afán en demostrar algo especificado,
sacado con las manos del lago de la generalidad.
La Genialidad no consiste en virtuosismos,
servilidad,
ni en ver a Uróboros morderse la cola
y tener para ello lista una fórmula matemática.
Mucho menos consiste en endiosar conceptos
estudiándolos hasta todo misterio eliminar.
Tampoco consiste en hacer ningún puto estudio preliminar
sobre un campo argumentativo vomitado
por la vulva de tu abuela zombificada y podrida.
No podría definir bajo los parámetros de la Normalidad
lo que es en verdad la Genialidad.
Nada de lo que yo pudiera ser capaz de explicar
podría aclarar en sus cabezas lo que es un concepto tan bastardizado
en la inconsciente de la colectividad.
La Genialidad verdadera vendría siendo:
Apalear a las musas.
Tirar un bebé recién nacido por el ventanal.
Comer vidrio.
Reposar sobre la roca volcánica sin pestañear.
Beber venenos.
Respirar monóxido de carbono a bocanadas.
Renunciar al bienestar, a todo trono y a toda corona.
Deambular en el fango viscoso y espeso de los gusanos y los cerdos enfermos con toda plenitud, y hallar allí comodidad.
Por lo menos, esto vendría siendo un acercamiento
al centro incandescente y terrible de la verdadera Genialidad.
Mas...
¿a quién putas le importa qué es o qué podría ser la Genialidad,
si lo genial es tan sólo lo que en su esencia primigenia
se traduzca en Utilidad?


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