El Gran Sendero
El ser humano, así como el átomo, así como el más grande de los planetas, se hayan sujetos a las leyes de la vida universal nada vive fuera de la Suprema Ley. Nada está aislado todo influye en los demás y es influido por todo. Pues todo existe para un fin trascendental, evolución de la conciencia de si, sabiduría del universo para eso sólo, este universo se mueve y se transforma sin cesar con diferente paso y por diferentes caminos, marchan hacia un mismo punto los astros y los insectos, ese punto está en lo más profundo de los cielos en el más remoto de los días, toda alma humana toda alma planetaria todo átomo viviente van hacia allá, hacia allá se dirigen, quién sabe cuándo llegarán, quién sabe qué caminos deberán transitar y con qué esfuerzo lo harán. Cruzando a través de la vida y de la muerte una y mil veces a través de la luz y de las sombras por conocidas en veredas o por insondables caminos, recorriendo el sendero de los cielos, el caminante se encontrará en algún momento con la eternidad.
Algún día, algún siglo o algún milenio, estaremos frente a frente con esa eternidad.
Cuando el Ser Humano a fuerza de experiencias dolorosas abandone el sufrimiento a que lo somete su propio egoísmo y si nos hemos trasformado lo suficiente podrá aparecer ante nuestra visión ese cielo como la armonía de sentimientos generosos.
MR



Cargando comentarios...