Tal vez no pueda apaciguar el fervor
que la dulzura dictó mi fantasía
tan desenfrenado es el amor
que convierte la vida en poesía


Los intrépidos caminos del corazón
erran más allá de la febril intimidad
en el final descansa la razón
el codiciado calor, la felicidad


Atesorando la preciosa flor
que surgió de una canción
y que danzó con aparente dulzor
convirtiendo el sueño en ilusión
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