duelo
En la inmensidad del olvido
Mueren los deseos insolentes
De un hombre corriente,
Tenedores, sables y tierras de maseteros tirados
Nos volverán despiadados sinérgicos,
la presencia ausente de un reojo perdido
dejaran la utopía sin utópicos,
y encuentros sin palabras
Nos convertirán en fantasmas
que esos labios rojos jamás pronunciaran
Mueren los deseos insolentes
De un hombre corriente,
Tenedores, sables y tierras de maseteros tirados
Nos volverán despiadados sinérgicos,
la presencia ausente de un reojo perdido
dejaran la utopía sin utópicos,
y encuentros sin palabras
Nos convertirán en fantasmas
que esos labios rojos jamás pronunciaran
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