DICOTOMÍA ESPONTÁNEA III: DE LA FELICIDAD DE LAS PARTÍCULAS.-
Sin estar —pero estando— y sintiendo,
sin guardar un secreto en la manga,
sin llegar a rozar contra el suelo
al fin del trayecto que ejercen las ganas:
voy midiendo la huella en el piso
voy juzgando a partir de las alas,
si las aves se arrastran tan tristes
será que el camino los vuelos les castra.
El espacio y el tiempo sentencian
que la altura tan solo la alcanza
el que sabe elevarse en sí mismo
y el que hace su tumba en la horrible barranca,
porque el sable que corta la vida
hace un viaje que va a la llegada,
ese es el honor con que adorna
y pone a lucir lo que hay tras la máscara.
Y si un día triunfara esa estirpe
y cayeran las cumbres más ásperas,
y el fervor del que sufre y suplica
Marcará el nivel a partir de su infamia,
será religión del futuro
ese germen que infecta hasta el alma,
y los niños retazos de carne
venidos al mundo cual fuentes de lana.
Los invito al festín de las bestias
que acarrean colgando una lanza
del costado sangrante que arroja
millones de luces en cada palabra.
y si hay vacíos
que todo amansan
nos haremos la piel como rocas,
ya cruentos vigías ¡tesón de las gárgolas!
CEMENTO.-
sin guardar un secreto en la manga,
sin llegar a rozar contra el suelo
al fin del trayecto que ejercen las ganas:
voy midiendo la huella en el piso
voy juzgando a partir de las alas,
si las aves se arrastran tan tristes
será que el camino los vuelos les castra.
El espacio y el tiempo sentencian
que la altura tan solo la alcanza
el que sabe elevarse en sí mismo
y el que hace su tumba en la horrible barranca,
porque el sable que corta la vida
hace un viaje que va a la llegada,
ese es el honor con que adorna
y pone a lucir lo que hay tras la máscara.
Y si un día triunfara esa estirpe
y cayeran las cumbres más ásperas,
y el fervor del que sufre y suplica
Marcará el nivel a partir de su infamia,
será religión del futuro
ese germen que infecta hasta el alma,
y los niños retazos de carne
venidos al mundo cual fuentes de lana.
Los invito al festín de las bestias
que acarrean colgando una lanza
del costado sangrante que arroja
millones de luces en cada palabra.
y si hay vacíos
que todo amansan
nos haremos la piel como rocas,
ya cruentos vigías ¡tesón de las gárgolas!
CEMENTO.-
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