Vuelvo a mis noches, a todos mis días,
al desafío de mirar tus ojos
sin ser de nadie, solamente mía
con esta soledad que desconozco
 
Vuelvo a tu cama, sin que me lo pidas
a tu orgullo de hombre equivocado
a tu necesidad, como hembra herida
al tiempo del olvido y el orgasmo
 
Se me nota el amor, y este desgano
de abandonar mi cuerpo entre tus manos
Vuelvo sin ser de ti, pertenecida,
cómo el eco al silencio de la vida.
2590

Cargando comentarios...