De Lejos sin Catalejo
Estoy en la noche, con mi persiana entreabierta, oteando los edificios de las barriadas cercanas y lejanas. En los bloques de enfrente los vecinos tienen las luces encendidas. Más allá, dónde alcanza mi vista a ver los últimos edificios, distingo un televisor encendido con las luces de la vivienda apagadas.
No uso catalejo. Simplemente aun en la inmensidad de la distancia, el ir y venir del azul reflejo, lo delata.
Fin
No uso catalejo. Simplemente aun en la inmensidad de la distancia, el ir y venir del azul reflejo, lo delata.
Fin
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