CONOCIENDO NUESTRA TIERRA
Le di energía a mis piernas
Las impulso el optimismo mío.
El día de partida se ilusiono el alma.
La tarde seco la garganta, más no el gozo.
Y la noche acuno su manta en mis hombros.
Las estrellas fueron techo para mí.
El amanecer cubrió mi cuerpo
Aguas de rio acariciaron mi piel,
La aventura le sonrió a este viajero.
Degustando leche recién ordeñada
En campos de suelo verde, cielo límpido y nubes risueñas.
Aires puros, oxigenando el cuerpo y sus adentros.
Seguiremos andando, horizonte tenemos
Pisando un suelo de hojas mustias, de muchos años
La vida de ciudad, es linda, sus enseñanzas deja.
Pero conocer nuestra tierra, que habla en cada pueblo
Es compartir con tu hermano y llorar los atrasos y miserias.
No necesitamos ir al otro lado del planeta, carencias hay de sobra.
Gente hermosa, sencilla de corazón, sirven lo que tienen en su mesa.
Pollos frescos, quesos caseros, sabores olvidados con la tecnología
En las grandes urbes, todo es soso, hasta la fruta perdió dulzura.
Mucha contradicción de pobrezas ajenas y mías,
Pero con la alegría de no tener que mendigar paisaje.
Belleza tenemos para elogiar y vender. Más no para regalar…
Las impulso el optimismo mío.
El día de partida se ilusiono el alma.
La tarde seco la garganta, más no el gozo.
Y la noche acuno su manta en mis hombros.
Las estrellas fueron techo para mí.
El amanecer cubrió mi cuerpo
Aguas de rio acariciaron mi piel,
La aventura le sonrió a este viajero.
Degustando leche recién ordeñada
En campos de suelo verde, cielo límpido y nubes risueñas.
Aires puros, oxigenando el cuerpo y sus adentros.
Seguiremos andando, horizonte tenemos
Pisando un suelo de hojas mustias, de muchos años
La vida de ciudad, es linda, sus enseñanzas deja.
Pero conocer nuestra tierra, que habla en cada pueblo
Es compartir con tu hermano y llorar los atrasos y miserias.
No necesitamos ir al otro lado del planeta, carencias hay de sobra.
Gente hermosa, sencilla de corazón, sirven lo que tienen en su mesa.
Pollos frescos, quesos caseros, sabores olvidados con la tecnología
En las grandes urbes, todo es soso, hasta la fruta perdió dulzura.
Mucha contradicción de pobrezas ajenas y mías,
Pero con la alegría de no tener que mendigar paisaje.
Belleza tenemos para elogiar y vender. Más no para regalar…
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