Dulces y tiernas miradas entrelazadas
Dos enamorados por la pasión son llevados
A ese mundo desconocido del amor
Donde la unión se convierte en magia incontenida
Los deseos flotan en el ambiente
Alimentando a las  almas enamoradas
Mostrando sin tapujos ni pudor el sendero del amor
Uniendo dos mentes en el limbo de los dioses
Mostrando en todo su esplendor el infinito sin final
Los sentimientos se vuelven eternos y embravecidos
Ante el palpitar de este corazón enloquecido de amor
Cuantos recuerdos en este momento de separación
Que aun a pesar de mi duro penar la brisa mi beso te entregará
Pues en mi corazón tú siempre vives
Un cojín allí acomodado con tu nombre en letras de oro
Para cuando tu mi vida estés agotado tener tu rincón
Tu altar en lo más alto de mi corazón
Rincón que tú poco a poco en mi corazón te has ganado
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