CAZANDO TODAVÍA
 
 
Como cuando me decías
que me querías
y yo incrédulo
leía y escuchaba música
en mi cubil secreto,
acecho pacientemente
el instante preciso en que,
después de perseguirte,
mis garras se asirán
a tus grupas deseadas
para poseerte,
y saciar esta hambre de milenios.
 
 
SAN JERÓNIMO LÍDICE, NOVIEMBRE 17 DE 2011.
8640

Cargando comentarios...