CÁTEDRAS DIVINAS
Dejaremos adormecer nuestras piernas
Sobre el último iceberg, por fuera de todos los mapas.
Piélago mar de lágrimas ahogaran por placer nostálgico
Nuestra incapacidad a reconocer cada pecado.
Seremos el oasis sin manantial
Creyendo que solo nosotros seremos eternos.
Hablaremos al viento sin reconocer que el
Ha de ser en realidad el mismísimo tiempo apresurado.
Comeremos antes de servir,
Sin tanta hambre… y con una sed que reseca nuestras almas…
Luego llegará quien tiene que llegar…
Y luego…
Recién ahí el amor
comenzará a darnos clases eternas…
Cátedras divinas
8660
Cargando comentarios...