Arrópate en mí.
Por las noches, en mi pecho te recostarías,
mientras duermes, yo pensaría
en la poesía
que te recitaría al siguiente día.
Provocas en mí una inspiración inmensa,
al mirar tu rostro, te noto tensa
y te dedico un par de versos
que te llevaran al universo.
Jamás me canso de recalcarte,
que cada poesía la redacto en tu nombre,
todas demuestran de manera obvia
que el resto de mi vida voy amarte.
Si cada día te pido que te arropes en mí
es por la divina razón que cuidare de ti,
te amare a ti, seré solo para ti
y todas mis poesías te las dedicare a ti.
500
Cargando comentarios...