Al verte sonreír...
Al verte sonreír y continuar tu vida como si nunca nos hubiéramos conocido, me pregunto qué tan importante fui para ti. Si alguna vez me amaste o si todo fue un juego pasajero, un coqueteo disfrazado de amistad, o si en verdad sentías algo por mí.
No me culpes por amar a la antigua: es el único amor que conozco, ese que se entrega por completo, sin límites ni reservas. Perdona si soñé con un amor verdadero en un tiempo donde lo efímero parece ser la norma.
Muchas veces pensé que no era suficiente para ti, pero tus acciones me demostraron lo contrario. Disculpa por creer que todos amábamos de la misma manera; hoy entiendo que la madurez del corazón no siempre se comparte.
Quizás en otra vida seas suficiente para mí, quizás entonces comprendas el arte de amar, la locura de perderse en la mirada de alguien y encontrar allí un universo entero.
Perdona... por pensar que en este mundo retorcido compartíamos la misma enfermedad del amor.





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