A quien no me conoce, le platico,
que:
 
Ésta es la tristeza de quien siempre sonrie
y éstas son las ojeras de quien ya no sueña;
es pues, el dolor y la experiencia quien más enseña
cuando el aprender se te vuelve incomprensible.
 
Éstos son los rencores que moran en mi alma apasible
y éstos los reclamos que por escrito dejan menos moretones;
que si nos engañan en hacernos creer en lo imposible
¿por qué no dejarnos ilusionar con bellas desiluciones?
 
Ésta es la mirada perdida que inspira canciones
y éstas
son lagrimas que alimentan poesias.
 
[...]
 
Éstas son las rodillas de quien anduvo en sorprendentes travesias
y éstos los errores de quien imparte de vida lecciones;
omitiendo que la vida no es más que una fantasía
y negando el caótico orden de buenas acciones.
 
[...] 
 
Éstas, (señalandote mis letras),
es la nostalgia que me aferra a lo desconocido
y éste, (apuntando la palabra "amor"),
el engaño que tras muchos años
creí haberlo conocido;
es pues el amor, de quien no sé nada
y ésta, (señalandote a mis padres)
la esperanza de algun dia poder sentirlo. 
 
fild 
 
 
10060

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