Como a todos los muchachos del mundo,
tambien a él,
lo inventaron con sus sueños,
las personas que lo amaban.
Y yo lo amaba.
 
Pudo ser para otras un rostro
que el Viento del Olvido 
borró a cada instante
puso ser,
pero yo lo amaba.
 
Yo veías las cosas más sencillas
volverse misteriosas
cuando él las tocaba
las estrellas de la noche
¿por quién? sino por él es que yo las miraba
 
Los días de esmeralda
los pájaros tranquilos
los rocíos azules
¡él los creaba!
 
!Ah, si tus ojos me miraran otra vez!
¡si ellos brillaran todavía!
 
Esta noche no tendría tanta noche
esta noche la lluvia caería sin mojarme 
 
Porque la lluvia no empapa
a los que se pierden
en el bosque de sus sueños relucientes
y sus días no terminan
y son sus noches transparentes
 
¿dónde estás ahora?
¿en qué penumbra, o en qué regocijo?
¿en tu casa, en el bosque, en qué ciudad?
 
Tal vez mientras escribo
estás en un suburbio
solo, inerme, abandonado...
 
¡abandonado! no, quizá solo pensativo.
 
En tu ausencia
Mi corazón todas las tardes muere
y por ti mis lágrimas brotan  a cada instante.
6060

Cargando comentarios...