Versos heridos.
Encerrados están mis versos
en cajita de metal
sabores de limón , menta
sabor de ajenjo
olor de sangre cuajada
corazón de león abierto
guardados para la memoria
para que nadie
los pueda olvidar.
Quiero entregar mis versos
al centro del corazón del mar
por la boca del herido pez
a otra playa fuera a desangrar
si acaso el dolor importa
en aquellas manos
donde imbuidos se vive
por gemas de oropel y cristal
aunque en sus cabezas
la roja luna
muestra su señal.
Encerrados están mis versos
almacén de floridos campos
ríos sin mancha brillar
los trinos de aves amantes
que a mi puerta vienen a grabar
son del fruto de aquellos árboles
de las quintas de mis ancestros
de los recuerdos que siguen llorando
por el suelo del trigal
Ningún clamor es suficiente
cuando de la injusticia
allá en lo alto y lo profundo
se ha sembrado desde antaño
la fragilidad de lo que se siente
como tan propio
cimentando sin raíces
despreciando su pasado
sufriente quejido del indio
que desde siglos
sabe lo que es vano esperar
y que en miles de voces
ha sido silencio
porque no era tiempo
del reclamo de su propio pan.
Por la conjunción de los astros
él que ve más allá
sabe que del fuego naciente
trás de la montaña viviente
en el clamor de su voz
elementos de la Tierra
en lo más grandioso
algo mejor existe
hay algo que es inconquistado
la pureza del pedernal
y que después del látigo
del filo de la espada
corazón palpitante
tú y los miles
podrán un día lograr.-
Maval/2019
en cajita de metal
sabores de limón , menta
sabor de ajenjo
olor de sangre cuajada
corazón de león abierto
guardados para la memoria
para que nadie
los pueda olvidar.
Quiero entregar mis versos
al centro del corazón del mar
por la boca del herido pez
a otra playa fuera a desangrar
si acaso el dolor importa
en aquellas manos
donde imbuidos se vive
por gemas de oropel y cristal
aunque en sus cabezas
la roja luna
muestra su señal.
Encerrados están mis versos
almacén de floridos campos
ríos sin mancha brillar
los trinos de aves amantes
que a mi puerta vienen a grabar
son del fruto de aquellos árboles
de las quintas de mis ancestros
de los recuerdos que siguen llorando
por el suelo del trigal
Ningún clamor es suficiente
cuando de la injusticia
allá en lo alto y lo profundo
se ha sembrado desde antaño
la fragilidad de lo que se siente
como tan propio
cimentando sin raíces
despreciando su pasado
sufriente quejido del indio
que desde siglos
sabe lo que es vano esperar
y que en miles de voces
ha sido silencio
porque no era tiempo
del reclamo de su propio pan.
Por la conjunción de los astros
él que ve más allá
sabe que del fuego naciente
trás de la montaña viviente
en el clamor de su voz
elementos de la Tierra
en lo más grandioso
algo mejor existe
hay algo que es inconquistado
la pureza del pedernal
y que después del látigo
del filo de la espada
corazón palpitante
tú y los miles
podrán un día lograr.-
Maval/2019
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