Vacío Neural
Solo conozco la placentera iridiscencia del píxel,
el terciopelo virtual de un sillón digital.
Es un juego limitado por la chocante irrealidad.
Mi espejo refleja la silueta tecnificada de un ente inconsistente.
Siento mi vacío neural muy hondo desde el fondo de una enorme construcción. Es un castillo entre sombras de un video juego cotidiano. Pueden aplastarme el cráneo esas paredes electrónicas, cegándome ante la prescencia analógica de tu espectro.
Se advierte como un virus, corrompiendo las arcas frías de mi entorno,
mi eterno ataúd tecnológico.
En el vacío espacio de la máquina los gritos no pueden oírse.
En la virtuosidad de la robótica los heroes no son conocidos.
En los páramos del mundo 3D aumentan mis chances de volverme nocivo.
El código negro que me recompila es el antónimo de vos.
¡Limpia mi sistema, elimina el virus en mi fuente!
Hay un chip soberbio y loco en mi cuerpo.
En este espacio es inútil llorar.
Me tocó el cero ante que el uno.
Amarte resulta un analítico juego polimórfico.
Y que me ames termina siendo un recurso aleatorio entre millones negatividades.
Te observo tratar de llegar pero es inútil pensar si llenarás o no mi vacío neural.
Cero; una bala digital franquea de repente el kevlar de titanio. Apurate a encontrar la ruta de acceso a mis deseos, pues la hora del cyber se está terminando.
Despues, desde el infierno de la red, llegará el vacío neural.
Te seguiría el rastro, pero tengo la energía a la mitad y mi vida corre peligro.
No te creas que no sé, que en este juego no debo perder.
Recargar y conseguir mas municiones, esa es la clave. Hay zombies, terroristas asesinos, cuervos, y alimañas misteriosas.
Pero no te veo.
Detrás de la pantalla fantástica
y mas allá del enigma de la música virtual ,
solo existe vacío neural.
el terciopelo virtual de un sillón digital.
Es un juego limitado por la chocante irrealidad.
Mi espejo refleja la silueta tecnificada de un ente inconsistente.
Siento mi vacío neural muy hondo desde el fondo de una enorme construcción. Es un castillo entre sombras de un video juego cotidiano. Pueden aplastarme el cráneo esas paredes electrónicas, cegándome ante la prescencia analógica de tu espectro.
Se advierte como un virus, corrompiendo las arcas frías de mi entorno,
mi eterno ataúd tecnológico.
En el vacío espacio de la máquina los gritos no pueden oírse.
En la virtuosidad de la robótica los heroes no son conocidos.
En los páramos del mundo 3D aumentan mis chances de volverme nocivo.
El código negro que me recompila es el antónimo de vos.
¡Limpia mi sistema, elimina el virus en mi fuente!
Hay un chip soberbio y loco en mi cuerpo.
En este espacio es inútil llorar.
Me tocó el cero ante que el uno.
Amarte resulta un analítico juego polimórfico.
Y que me ames termina siendo un recurso aleatorio entre millones negatividades.
Te observo tratar de llegar pero es inútil pensar si llenarás o no mi vacío neural.
Cero; una bala digital franquea de repente el kevlar de titanio. Apurate a encontrar la ruta de acceso a mis deseos, pues la hora del cyber se está terminando.
Despues, desde el infierno de la red, llegará el vacío neural.
Te seguiría el rastro, pero tengo la energía a la mitad y mi vida corre peligro.
No te creas que no sé, que en este juego no debo perder.
Recargar y conseguir mas municiones, esa es la clave. Hay zombies, terroristas asesinos, cuervos, y alimañas misteriosas.
Pero no te veo.
Detrás de la pantalla fantástica
y mas allá del enigma de la música virtual ,
solo existe vacío neural.
3550
Cargando comentarios...