Una cita a la orilla de tu alma
“Una Cita a la orilla de tu alma”
No me atrevo a hablar
mis manos se elevan al sonido de tu voz
y las nubes mortecinas palidecen a tu resplandor
de tus lagrimas, miro ese destilar
la sal que lúgubre se asoma por tu mejilla
ese brillo de cobre
que recae por tu boca lánguida
no me atrevo a hablar
solo a mostrar una sonrisa.
Las hojas secas me dicen que se va el tiempo
el viento me dice que las aves volaran a tu lado
el cielo me recuerda que tu eres el mayor de mis menesteres
y la luz de aquel faro
susurra de tus brazos al latir de las olas
en mi rostro el sonrojo de cuando ya has llegado.
Pero no me atrevo a hablar
solo a mirarte
un faz de luz entibia mis ojos
y el aire suelta hedor de tu cabello
no me atrevo a hablar
solo te miro
no me atrevo a hablar
te beso
no me atrevo a hablar
Y al final, solo digo cuanto amor mío, te quiero.
No me atrevo a hablar
mis manos se elevan al sonido de tu voz
y las nubes mortecinas palidecen a tu resplandor
de tus lagrimas, miro ese destilar
la sal que lúgubre se asoma por tu mejilla
ese brillo de cobre
que recae por tu boca lánguida
no me atrevo a hablar
solo a mostrar una sonrisa.
Las hojas secas me dicen que se va el tiempo
el viento me dice que las aves volaran a tu lado
el cielo me recuerda que tu eres el mayor de mis menesteres
y la luz de aquel faro
susurra de tus brazos al latir de las olas
en mi rostro el sonrojo de cuando ya has llegado.
Pero no me atrevo a hablar
solo a mirarte
un faz de luz entibia mis ojos
y el aire suelta hedor de tu cabello
no me atrevo a hablar
solo te miro
no me atrevo a hablar
te beso
no me atrevo a hablar
Y al final, solo digo cuanto amor mío, te quiero.
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