Un inolvidable caballero y rey Edward the four
Un inolvidable caballero y rey Edward the four
Eras la rosa blanca de Ruán,
por haber nacido en aquel lugar,
en una época medieval,
pero tu corazón era inglés por tus
padres y tus hermanos...
Eras de cabellos castaños, ojos azules,
tez blanca y tan alto que tenías
el porte de un gran caballero...
Este porte que Dios te Dios,
cuando al morir tu padre, el Duque de
York, tus tíos y tu querido hermano Edmund,
en manos del partido enemigo, perteneciente
a la rosa roja, de Lancaster, hizo que pusieras
entereza ocupando el lugar de tu padre,
luchando por los derechos de él y
de tu familia...
Ganaste junto a tus hombres el trono
de Inglaterra peleando contra viento
y marea, como el verdadero caballero.
A tí Edward, que nadie olvide,
qué fuiste el caballero en el amor,
ya que te casate con tu consorte
Elizabeth, por el amor que sentía
tu corazón y no por condición social
o de partido, y eso tu pueblo jamás
olvidó como tampoco la paz y el
bienestar que le trajiste a tu país,
un reino en donde se respiró paz
después de una larga
guerra civil, hasta tu muerte
con apenas cuarenta años...
Mi querido idealista y romántico caballero,
jamás te olvidaremos, y que
Dios te haga descansar en paz
junto a tu amor Elizabeth...
FIN
Eras la rosa blanca de Ruán,
por haber nacido en aquel lugar,
en una época medieval,
pero tu corazón era inglés por tus
padres y tus hermanos...
Eras de cabellos castaños, ojos azules,
tez blanca y tan alto que tenías
el porte de un gran caballero...
Este porte que Dios te Dios,
cuando al morir tu padre, el Duque de
York, tus tíos y tu querido hermano Edmund,
en manos del partido enemigo, perteneciente
a la rosa roja, de Lancaster, hizo que pusieras
entereza ocupando el lugar de tu padre,
luchando por los derechos de él y
de tu familia...
Ganaste junto a tus hombres el trono
de Inglaterra peleando contra viento
y marea, como el verdadero caballero.
A tí Edward, que nadie olvide,
qué fuiste el caballero en el amor,
ya que te casate con tu consorte
Elizabeth, por el amor que sentía
tu corazón y no por condición social
o de partido, y eso tu pueblo jamás
olvidó como tampoco la paz y el
bienestar que le trajiste a tu país,
un reino en donde se respiró paz
después de una larga
guerra civil, hasta tu muerte
con apenas cuarenta años...
Mi querido idealista y romántico caballero,
jamás te olvidaremos, y que
Dios te haga descansar en paz
junto a tu amor Elizabeth...
FIN
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