(Para mi amada esposa)
 
Se transformó contigo,
la vida mía de nada a perfecta,
con tu voz en mis oídos, correcta:
la armonía bendigo;
no digas el secreto amada mía,
ven y lléname de esos,
que hasta el mismo cielo permitiría,
tener yo así tus besos.
¡Ojos fuego, mujer!,
quema el amor al mío corazón
tu mirada que toma posesión
de mi alma, de mi ser.
 
DANNTO
Danilo Castaneda
3300

Cargando comentarios...