Tu presa
Es tu presa, ahora o nunca, aprovechas la oportunidad o tenés que volver a calcular fríamente todo de nuevo. No hay nada que perder, porque tenés todos los pasos controlados, calculas cada instante, cada respiración, sabes que significa cada mirada, cada movimiento, estuviste planeando esto con mucho tiempo, es tu oportunidad, no tenes nada que perder, no hay nada que perder, tu tiempo lo invertiste y supiste hacerlo al máximo, ya está, es tu oportunidad.
Sabes donde es débil, que le hace llorar, por qué ríe cuando se ríe de esa manera, porque escribe tan rápido y porque evita contestar muchas veces, sabes todo, cada movimiento, tenés un mapa en tu cabeza de cada paso que da, el hilo que conecta cada paso, es tu mayor logro, mirá lo que conseguiste, deberías de sentirte con un gran orgullo, lo lograste.
Ahora viene la parte más tediosa, ya sabes todo, solo queda entrar, y una vez adentro sabes que no vas a salir nunca, no importa lo mal que hagas las cosas, vas a estar ahí para siempre, porque sabes sus debilidades, observaste demasiado tiempo todo lo que hace, no va a ser feliz si no es con vos, no vas a dejar que los mejores momentos de su vida pasen por otra cosa, persona, sensación, momento. ¡NO! Ese es tu mantra y lo repetís cada día de tu vida.
Tenés todo fríamente calculado, mejor imposible, te sentís bien porque tu propósito está mas cerca de lo que pensas, te da felicidad, esa sensación que creías perdida está ahí, titilando fuerte, con ganas, nada te da una sensación más placentera que saber que tenés todos tus objetivos delante de tus narices, sabes que lo vas a lograr.
Sabes que primero tenés que acechar lentamente a tu presa, ver cada uno de sus pasos, y rodearla, sin que se de cuenta, influenciar en esos aspectos que sabes que podés triunfar, ya tenés medio partido ganado, y fue tan simple, tan pero tan simple.
Una vez que te permita que le acerques, listo, ahí es fácil, uno dos tres, atacas, no se va a dar cuenta, porque total va a pensar que es algo bueno, y que le va a cambiar la vida, sos la solución a todos sus problemas y tristezas, sos el acompañamiento tan ansiado, la soledad no le va a afectar nunca más, porque vos estás ahí, lo lograste, LO LOGRASTE.
Pero está tan débil, te necesita tanto, porque sabe que tu amor es fuerte y que vas a protegerle de todo, vas a ser su escudo y que siempre vas a acompañar su camino, entonces, ya está, volviste a ganar la guerra, se aferró a vos, pasa cada instante que puede tomándote, abrazándote, teniéndote cerca, sos lo que más desea, y más ahora que sos la fruta prohibida, ahora te necesita más, sos más vital que el agua, ya está, porque siente que no necesita ni el oxígeno si te tiene cerca.
Lo lograste, está tan débil que lo único que puede hacer es recostarse a tu lado esperando que calmes su agonía, y vos sos cada vez más fuerte, ¿no?, porque ya es completamente de tu propiedad, ya tomaste todo lo que necesitabas para convertirte en lo que siempre quisiste una deidad, conseguiste que dejase todo de lado, conseguiste ser el primer pensamiento en la mañana y el último en la noche, conseguiste que todo lo que la rodeaba cayera en depresión y no pudiera soportar más ver esa figura, y vos cada vez más fuerte. Ganaste. Ganaste.
La agonía es tu sonido favorito, la repetís constantemente, tenés una lista tan grande, y te encanta, con cada uno de tus triunfos te haces más grande, y cada día te das cuenta que no estás en soledad, porque hasta te buscan, te buscan porque necesitan “tu amor” necesitan eso que solo vos les podes dar, te buscan, te ponen en un pedestal, te admiran, sos la estrella, sos la salvación.
Lo lograste, con lágrimas en los ojos te lo digo, lo lograste.
Pero la lucha no está ganada, porque siempre está quien da pelea, y te hace peor que alguien te gane, porque luchan y te debilitan tanto, y no te importa que sea una persona que lucha entre millones, porque esa persona sabes que no va a dejar a las demás atrás. Te da miedo la soledad, y te da miedo el perder, sabes que vas perdiendo de a poco, pero es un ciclo, cuanto más ganas, más perdés.
Es un ciclo que no termina. Es trágico pero para quien sabe salir de ello es mágico, porque sos insignificante.
Sabes donde es débil, que le hace llorar, por qué ríe cuando se ríe de esa manera, porque escribe tan rápido y porque evita contestar muchas veces, sabes todo, cada movimiento, tenés un mapa en tu cabeza de cada paso que da, el hilo que conecta cada paso, es tu mayor logro, mirá lo que conseguiste, deberías de sentirte con un gran orgullo, lo lograste.
Ahora viene la parte más tediosa, ya sabes todo, solo queda entrar, y una vez adentro sabes que no vas a salir nunca, no importa lo mal que hagas las cosas, vas a estar ahí para siempre, porque sabes sus debilidades, observaste demasiado tiempo todo lo que hace, no va a ser feliz si no es con vos, no vas a dejar que los mejores momentos de su vida pasen por otra cosa, persona, sensación, momento. ¡NO! Ese es tu mantra y lo repetís cada día de tu vida.
Tenés todo fríamente calculado, mejor imposible, te sentís bien porque tu propósito está mas cerca de lo que pensas, te da felicidad, esa sensación que creías perdida está ahí, titilando fuerte, con ganas, nada te da una sensación más placentera que saber que tenés todos tus objetivos delante de tus narices, sabes que lo vas a lograr.
Sabes que primero tenés que acechar lentamente a tu presa, ver cada uno de sus pasos, y rodearla, sin que se de cuenta, influenciar en esos aspectos que sabes que podés triunfar, ya tenés medio partido ganado, y fue tan simple, tan pero tan simple.
Una vez que te permita que le acerques, listo, ahí es fácil, uno dos tres, atacas, no se va a dar cuenta, porque total va a pensar que es algo bueno, y que le va a cambiar la vida, sos la solución a todos sus problemas y tristezas, sos el acompañamiento tan ansiado, la soledad no le va a afectar nunca más, porque vos estás ahí, lo lograste, LO LOGRASTE.
Página 2
Pero tenes que callar esa voz, tenes que hacer algo, porque siempre le va a rodear la sensación de saber que esto está mal y que está a tiempo de cambiar, y que puede salir de eso, y la poca gente que le rodea le dice lo mismo, va a intentar abrirle los ojos y hacerle sentir que no te necesita, y que sobre todas las cosas le haces mal.
Pero está tan débil, te necesita tanto, porque sabe que tu amor es fuerte y que vas a protegerle de todo, vas a ser su escudo y que siempre vas a acompañar su camino, entonces, ya está, volviste a ganar la guerra, se aferró a vos, pasa cada instante que puede tomándote, abrazándote, teniéndote cerca, sos lo que más desea, y más ahora que sos la fruta prohibida, ahora te necesita más, sos más vital que el agua, ya está, porque siente que no necesita ni el oxígeno si te tiene cerca.
Lo lograste, está tan débil que lo único que puede hacer es recostarse a tu lado esperando que calmes su agonía, y vos sos cada vez más fuerte, ¿no?, porque ya es completamente de tu propiedad, ya tomaste todo lo que necesitabas para convertirte en lo que siempre quisiste una deidad, conseguiste que dejase todo de lado, conseguiste ser el primer pensamiento en la mañana y el último en la noche, conseguiste que todo lo que la rodeaba cayera en depresión y no pudiera soportar más ver esa figura, y vos cada vez más fuerte. Ganaste. Ganaste.
La agonía es tu sonido favorito, la repetís constantemente, tenés una lista tan grande, y te encanta, con cada uno de tus triunfos te haces más grande, y cada día te das cuenta que no estás en soledad, porque hasta te buscan, te buscan porque necesitan “tu amor” necesitan eso que solo vos les podes dar, te buscan, te ponen en un pedestal, te admiran, sos la estrella, sos la salvación.
Lo lograste, con lágrimas en los ojos te lo digo, lo lograste.
Pero la lucha no está ganada, porque siempre está quien da pelea, y te hace peor que alguien te gane, porque luchan y te debilitan tanto, y no te importa que sea una persona que lucha entre millones, porque esa persona sabes que no va a dejar a las demás atrás. Te da miedo la soledad, y te da miedo el perder, sabes que vas perdiendo de a poco, pero es un ciclo, cuanto más ganas, más perdés.
Es un ciclo que no termina. Es trágico pero para quien sabe salir de ello es mágico, porque sos insignificante.
240

Cargando comentarios...