Mía hasta el final,
así decías;
mi cuerpo te entregaba,
pero mi alma,
ahí,
no estaba,
deseaba no volver a respirar.
Tu sabías;
mi necesidad de andar,
salir fuera;
volver a comenzar.
Tu egoísmo no dejaba ver,
que seguía,
por no dañar...
...caí lentamente,
caíamos en el abismo.
Siempre esrubiste ausente;
construiste en la arena,
tu propio castillo,
ahora,
se esfuma,
con la espuma.
Rompi el hechizo,
yo sabía,
y tu,
también.
7780

Cargando comentarios...