Vigila, somete, dispara elimina
la tierra blandengue acapara el sustrato,
soslayar la vida es sigilo mudo
cuando al final se entiende que todo termina.
 
Háblame oh silencio entre brisas mortales
ahuyenta fantasmas adheridos al alma,
es gélida la vida carente de ilusiones
entonces,
enciende la antorcha de infinita flama.
 
Desviar el camino por una tormenta
atar los cabellos como cuerdas al viento,
sería beber sin estar sedienta
sería vivir faltando el aliento.
 
María Vallejo D.
 
Rezagos de la Pandemia
 
 
 
 
 
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