La última latencia de la carne

Capítulo 18

Agradecimientos

A todos los lectores que han decidido detenerse en estas páginas y acompañar a Juan Carlos en su descenso a la arquitectura de la red. La literatura es, en esencia, un refugio contra el olvido; un espacio donde las palabras logran trascender el tiempo y la materia. Gracias por abrir este libro y permitir que, al menos durante un instante, el silencio de la tecnología vuelva a tener un latido humano.