Llueve intensamente como aquella tarde
en que te atisbé en la distancia,
con tu pelo mojado de estrellas
Y tus gafas empañadas sin sol.

Esperabas a alguien , no sé…
y mirabas con prisa tu reloj de cadena antigua
te colgaba un cigarro de la comisura de los labios
sin prisa por encenderlo.

Cerré los ojos y te sentí más cerca
respirándome encima …
después….
solo vi sombras de palomas
en aquel parque
por donde llegaste aquella tarde
pletórico de erotismo…
Doris Melo Mendoza.
En : Donde habita el olvido...
2015
5630

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