Y seguí caminando a lo ancho y largo de esta calle saturada, llena de luces y de ruidos que solo me exaltaban, cada paso era un puente entre lo que había pensado y habia soñado no existían rastros ni recuerdos mucho menos fotografias añejas de lo que hasta hace un momento era mi todo, y el cielo, era como un mar en mi cabeza ,obscuro y profundo tan silencioso que no podía callar al observarte,eras mi necesidad mi naturaleza, mi arbol estrecho que siempre estaba ahí para guiarme en el prado y verde mundo del ayer.
Son solo recuerdos encerrados, encerrados en una hoja de cristal borrosa que se guarda debajo de mi almohada junto a tu recuerdo, el recuerdo de mi silencio y del tuyo que nos encierra en esa calle paralela.
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