París
París me sigue esperando.
Allí encendí hogueras
en aquel verano del setenta y siete
Caminábamos vaciando el corazón
en cada esquina.
¿Era un mundo de utopías?
Tal vez, pero las aguas del Sena
me susurraban versos de Celán
Dejé allí la primavera. ... y algo más
El mundo estaba a salvo en nuestro pecho
En ese tiempo era tan nuestro, que
con las manos rompíamos fronteras
Los abismos cerraban sus compuertas.
Todo era una gran luz, las sombra huían
Hoy me asomo a una ventana de puntillas
por mi hija...Ella yo.
Una vez más existen los milagros.
Otra vez las fronteras no existen
Ella y yo, tan cercanas
No me atrevo a competir con ella...
Pero hoy… hoy me sumo a ella
 
Mía
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