SI YO ME MUERO... QUIÉN LAS QUIERE...
Comedia de los más recios valores masculinos.
De Carlos Gutiérrez.
PERSONAJES:
ANDRÉS: ESPOSO DE ANDREA.
ANDREA: ESPOSA DE ANDRÉS - SOCIA DE ANDREA.
SOFÍA: SOCIA DE ANDREA.
ACTO I
SALA DE UN APARTAMENTO BASTANTE DESARREGLADA SUENA UNA MÚSICA. ANDRÉS DUERME EN EL SOFÁ, SE LEVANTA Y ARREGLA TODO, SE ESCUCHA "ÓYELO BIEN" POR OLIMPO CARDENAS". ACABA DE HACER EL OFICIO Y APAGA EL EQUIPO.
ANDRÉS: ¡Uychhh! No siempre fue así. antes yo era el que llevaba los pantalones... No es que ahora no los lleve. Los tengo puestos. Miren... Lo que ocurre es que con esa odiosa liberación femenina y el popular dicho: salud, dinero y amor. Se acabo mi tranquilidad. Ustedes dirán: "Pero, ¿por qué?", les voy a contar: Resulta que ambos teníamos salud - mi esposa y yo -. Yo tenía dinero y los dos amor. Entonces ella adopto las teorías de ese movimiento dizque de liberación femenina..., más bien debería llamarse: ¡Opresión masculina!... Decía pues, que se enredo en ese movimiento y quede yo con salud, sin dinero y con un amor que no es el que debe ser.. Yo quede con los pantalones; pero ella se puso la falda de tal forma, quede alto ejecutivo quede convertido en amo de casa... ¿Quieren que les cuente algo? Aquí se trabaja muy duro. Pero también se tiene todo el día para crear "truquitos". Lo curioso de esta época, hoy, es que las mujeres en lugar de manejar a los poderosos desde la cama, como ha sido la tradición, dejaron a los poderosos en la cama y se tomaron el poder, y nosotros los poderosos ahora las manejamos... ¿Saben lo que le digo a mi mujer cuando llega oliendo a licor, dizque porque tuvo una reunión de negocios?... No... ¡Le da una piedra. Claro el traguito la acelera. Dice que ella da para todo, que debo ceder; pero yo como un hombre respetable le respondo: ¡No estás tratando con ningún prostituto, soy tu marido por orden de la santa madre iglesia, no una cosa que puedes usar cuando se te antoja!... Y ella suavecita intenta calmarme: Tranquilo, mi amor, no quise decir eso, ¿por qué mañana no te compras un vestidito nuevo? ¡Cómo si con eso me fuera a comprar! ¡Y si!... Me da infelices cien mil pesos. ¡Cien mil pesos! ¿Quién se puede comprar un vestido decente con miserables cien mil pesos?... Bueno pero al menos lo intentó, ¿no es verdad?... Así que finalmente cedo; pero ese horrible olor a trago y a cigarrillo, mengua todas mis ganas. Ella recurre a otros medios (Muestra los dedos). ¡Caramba! No sé de donde acá las mujeres se han vuelto tan pervertidas... En los buenos tiempos los pervertidos éramos nosotros... ¡Realmente es fascinante ser pervertido!
ENTRA ANDREA, ALTA EJECUTIVA, MUY CANSADA. ANDRÉS CAMBIA DE ACTITUD.
ANDREA: Hola querido, ¿cómo estás?
ANDRÉS: (Disgustado)Bien querida.
ANDREA: ¿Pasa algo?
ANDRÉS: Nada, ¿qué podría pasar?, ¿acaso a mi me pasan cosas?... No, claro que no. A tí te pasan cosas. Yo solo hago cosas sin importancia, estúpidas, cosas sin interés alguno. Aquí no pasa nada, aquí nunca pasa nada, a mí nunca me pasa nada. ¿Qué podría pasar?
ANDREA: No empieces por favor, las medidas económicas me están arruinando.
ANDRÉS: ¡No me digas !.
ANDREA: ¡Si te digo! Espero que Alvarito, sea el último hombre que dirige a este país. Tráeme las pantuflas.
ANDRÉS: Si, mi amor. (Mueve una cuerda y caen exactamente donde está ella) Es para lo único que uno sirve.
ANDREA: ¿Qué dices, querido?
ANDRÉS: Nada, querida. Como si te importara. (Le pone las pantuflas)
ANDREA: ¿Qué
ANDRÉS: ¿De qué?
ANDREA: ¿Qué murmuras?
ANDRÉS: Nada. Que a mi no me interesa la política.
ANDREA: Pues debería interesarte. Al menos cuando afecte nuestro presupuesto.
ANDRÉS: Me intereso muchisimo.
ANDREA: Pues no parece.
ANDRÉS: No todo es como parece. Hoy vi en la televisión que iban a solucionar el problema de los deudores hipotecarios y que bajo el costo de la vida.
ANDREA: Yo no me preocupo por el costo de los huevos.
ANDRÉS: Claro como a ti no te dan una miserableza para hacer mercado.
ANDREA: (Enojada) ¿Quieres decir que lo que te doy no alcanza?
ANDRÉS: No, yo no quiero decir eso..., lo que quiero decir es que todo esta muy caro, cambia uno un billete de veinte mil y se desaparece, pero eso no quiere decir que yo quiera decir que..., Si. Quiero decir que lo que me das no me alcanza.
ANDREA: ¿Cómo te atreves?
ANDRÉS: ¡Me atrevo! ¿Quieres comer?
ANDREA: No resisto que digas que lo que te doy no es suficiente. Trabajo veinte horas diarias. Hago lo que puedo.
ANDRÉS: No es suficiente. Día a día sube la papa, la leche, el arroz, la carne y tu te gastas en una noche lo de una semana, con esa partida de sinvergüenzas que son tus amigas. Pero te pido algo para la casa y pones el grito en el cielo. ¡Dios mío, ¿por qué, por qué?, mi padre me lo advirtió!
ANDREA: Mira, no quiero discutir contigo,
ANDRÉS: Porque más bien no dices que no quieres nada conmigo, siempre que trato de hablarte estas muy cansada, no te interesa nada de lo que yo digo, ni de lo que pienso, solo soy un objeto para ti. Esta bien dejemos las cosas como están.
ANDREA: Esta bien Andrés. Hablemos.
ANDRÉS: Ya no quiero. ¿Por qué tiene que ser cuando a ti se te de la gana y no cuando yo quiero? ¿Crees que porque ganas la plata puedes mangonearme como quieras? No, yo soy un ser humano, tengo sentimientos, me gusta salir a bailar, ir a algún lado; pero siempre encerrado en estas cuatro paredes.
ANDREA: No discutamos.
ANDRÉS: No estoy discutiendo.
ANDREA: ¡Si estas discutiendo!
ANDRÉS: ¡No!
ANDREA: ¡Si
ANDRÉS: ¡No!
ANDREA: ¡Andrés!
ANDRÉS: ¡Andrea!
ANDREA: ¡¡¡Andrés!!!
ANDRÉS: (Ofendido por el grito) ¿Quieres comer?... ¡Y jamás, oyelo bien, jamás me vuelvas a gritar!... ¿Te sirvo la comida?
ANDREA: ... Discúlpame, es que tanto trabajo me tiene estresada...
ANDRÉS: Claro, porque uno solo se estresa en la oficina, porque el trabajo en la casa es una bobada...
ANDREA: Yo no quiero decir eso, no te me pongas sensible... (El serio, ella le habla como si fuera un bebe) Vamos... ¿No quieres mostrarle un lindo dientecito a tu mamaita? (Niega haciendo pucheros) ¿No? Haber que el niño le pele el diente a la mamita... Chí. (Andrés sonríe) Achí me gusta, un niño feliz y amable, huy tan lindo que se ve... ¿Quen es el encanto de mi vida?... ¿Quen?... ¿Quen es la alegría de la casa?... Haber... dí..., dí..., ¿quen tene el pipicito más lindo del mundo?, ¿quen?...
ANDRÉS: (Tímido) Yo.
ANDREA: Bien. Ahora tráeme el periódico.
ANDRÉS: Me usas, me manipulas, eres injusta!
ANDREA: Ahora qué pasa.
ANDRÉS: Nada, ¿qué iba a pasar?... A mi nunca me pasa nada, solo a ti te pasan cosas, mi vida es un homenaje al tedio.
ANDREA: Dame el periódico.
ANDRÉS: (Se lo da) ¿Quieres comer?
ANDREA: Más tarde:
ANDRÉS: ¿Por qué? ¡ No tienes hambre o es que ya no te gusta lo que hago! ¡Claro eso es!... Se mata uno cocinando, cuidando que la comida no se enfríe, para que la señora diga: "Más tarde". ¿Qué importa el estúpido "esé", que está en casa, no es verdad?
ANDREA: (Leyendo el periódico, pasa una página) No es eso.
ANDRÉS: No, claro, no es eso. Nunca es nada de lo que yo digo... ¿Entonces, qué es?
ANDREA: ¿No te lo dije?... Oh, perdona, me olvide.
ANDRÉS: ¿Decirme qué? ¿Qué olvidaste?
ANDREA: Invite a Sofía a comer con nosotros.
ANDRÉS: ¡Hiciste qué!
ANDREA: Invité a Sofía a...
ANDRÉS: ¡Si, eso es lo que crei oír! No estoy sordo. Lo que quiero saber es ¿por qué?... Tengo que arreglar la casa, estoy impresentable, hice comida para los dos. ¡Los dos!... Prepare algo intimo. ¿Ya viste cómo decore la mesa?... No por supuesto que no. Compre velas rojas, velas de pasión. Intentando espantar el frío que se esconde bajo las sabanas, para ver si por fin, podemos hacer algo que medianamente valga la pena en la cama. ¿Y qué ocurre?... ¡Invitas a esa bruja seductora!... No lo puedo creer.
ANDREA: ¿Bruja seductora?
ANDRÉS: Si. A parte que jamás la he visto con un hombre decente. Ninguno le ha durado más de una semana... Es una play girl, por no decir otra cosa... ¿Quién sabe lo que harás cuando sales con ella a los famosos cócteles de negocios?... No quiero ni pensarlo. ¡Es un irrespeto que la traigas aquí!... Esto es más de lo que yo puedo soportar. Quítate de esa silla que me voy a suicidar.
ANDREA: No seas patético.
ANDRÉS: ¡Quítate, hablo en serio!
ANDREA: (Levantándose) Esta bien suicídate, pero déjame leer el periódico.
ANDRÉS: ¿Quieres que me mate?... No te importo. Lo único que te interesa es ese cochino periódico y alimentar a esa perdida. ¡Quieres deshacerte de mi, después de todo lo que yo he hecho por este hogar!
ANDREA: Escúchame bien: Necesito discutir con Sofía un asunto importante. Si no la quieres atender, no lo hagas y si no hay comida suficiente, pide comida china o algo.
ANDRÉS: ¿Y lo que yo prepare qué?... ¡Qué se pudra!
ANDREA: Me acabas de decir que no te alcanza.
ANDRÉS: ¡Yo jamás dije eso!
ANDREA: Lo dijiste hace dos segundos.
ANDRÉS: Si no te gusta lo que preparo para tu amigota es otra cosa. No tienes porque armar semejante pantomima, simplemente dímelo, ya estoy acostumbrado a tus desdenes, a tus dardos despiadados.
ANDREA: ¡Dios me ayude!... ¿Qué te ocurre?
ANDRÉS: Nada. ¿Qué te hace pensar que me ocurre algo? Como siempre no me ocurre absolutamente nada.
ANDREA: Siéntate aquí, a mi lado.
ANDRÉS: ¿Para qué? No hay nada más que hablar.
ANDREA: (Severa) ¡Siéntate aquí! (El lo hace) ¿Hay algo que te incomode de nuestro matrimonio?... (El niega) ¿Ocurre algo que yo no sepa y que te este molestando? (Niega) No. Bien, ¿Entonces por qué estas tan quisquilloso?
ANDRÉS: ¿Quisquilloso yo?
ANDREA: Un poco, si...
ANDRÉS: ¡Aquí se agoto mi paciencia! ¡Quisquilloso, quisquilloso! Jamás pense que llegarías a tratarme de una forma tan despreciable. ¿Quisquilloso?... ¡Cuando se ha visto que una mujer trate a su marido de forma tan ignota!
ANDREA: ¿Tan qué?
ANDRÉS: ¡Ignota! No te hagas la estúpida.
ANDREA: Andrés, por favor.
ANDRÉS: ¡Qué por favor ni qué carajos! Porque no le dices quisquilloso al mono Jojoy o a Tirofijo. ¿Por qué tengo que ser el único en el mundo al que llames quisquilloso, ah?
ANDREA: Correcto. No eres ningún quisquilloso, todo el mundo es quisquilloso menos tu. ¿Contento?...
ANDRÉS: Si.
ANDREA: Bien; ahora déjame leer el periódico.
ANDRÉS: Léelo, ¿quién te lo impide?
ANDREA: Te lo agradezco. (Abre el periódico y lee)
ANDRÉS: (Se sienta, se levanta, pasea. Aparte) Se la pasa todo el día en la calle y cuando llega a casa, pide leer el periódico o prende el televisor. Solo tiene un pequeño pedazo del día para mi, pero no lo invierte en mi, usa mi tiempo, tratando de olvidar que estoy aquí. ¡Mujeres, todas son iguales!
ANDREA: (Leyendo) Raul Castro le pidió a Bush Guantánamo, Bush le pido a Raul Miami...
ANDRÉS: Y a mi que me importa. Yo lo que necesito es una mujer que me quiera, que salga corriendo del trabajo ansiosa de mi, que entre por esa puerta desnudándose, ardiendo de deseos, porque todo el día se la ha pasado soñando conmigo...
ANDREA: ¡Esto no puede ser! Los hombres son el producto de la educación que les han dado las mujeres. ¿Qué tal?
ANDRÉS: ... Pero no es así, lo último que quiere es estar conmigo, se aplasta en esa silla a leer esas noticias de porquería. Todo el día se la pasa sin mi y viene a casa para hacer de cuenta que yo no existo, no hace de cuenta: ¡Yo no existo!... Ella esta ahí extasiada en su lectura ignorándome
ANDREA: (Comentando lo que lee) ¿Qué absurdo es esto? Más impuestos.
ANDRÉS: ¡Pero me va a escuchar! Andrea voy a quemar la casa...
ANDREA: Bien... (Por el periódico) ¿A dónde vámos a llegar?...
ANDRÉS: ¡Ay, me falta el aire, tengo un terrible ataque, ayúdame Andrea, por favor, llama un medico... Nuestro hijo es líder de la asociación machista y esta interesado en una actriz! (Andrea sigue interesada en el periódico.) Ahora mira esto. Andrea, deja ese maldito periódico. (Se lo quita y adopta una pose que intenta ser sexy)
ANDREA: ¿Qué haces?
ANDRÉS: Mírame y dime qué ves.
ANDREA: ¿Qué?
ANDRÉS: ¿Qué ves?
ANDREA: Nada, a ti.
ANDRÉS: Nada.
ANDREA: Si, nada.
ANDRÉS: Perfecto, eso era lo que quería oír. Eso era lo último que me faltaba. No me ves, no soy nada. No existo, soy producto de mi imaginación, una imagen mental, una ilusión, nadie en concreto, no soy algo, soy nada. La pregunta es: ¿Cómo puedo ser nada?... ¿Tenemos un hijo, si o no?
ANDREA: Y esa pregunta.
ANDRÉS: Responde.
ANDREA: Claro que tenemos un hijo.
ANDRÉS: No es posible, tu y yo no pudimos tener hijos.
ANDREA: ¿Qué estas tramando?
ANDRÉS: Nada, es absolutamente imposible que nada trame algo, porque nada no existe, no es ni cero, por lo tanto el hijo que tienes es mitad algo y mitad nada, por lo tanto de nada no puede existir algo, entonces ese algo llamado hijo no puede venir de nada y no existe. Y como no existe es muy lógico que no preguntes por el hijo de nada, que soy yo, ¿captas?
ANDREA: Espera, espera, espera. ¿Qué esta pasando aquí, y es esa estúpida teoría traída de los cabellos? La situación del país es muy grave, tengo cosas importantes que hacer, la compañía esta en peligro, el sindicato esta obsesionado con acabarnos y ahora sales con una sarta de idioteces.
ANDRÉS: Idioteces. Tu hijo es una idiotez. Estas convencida que la vida es como tu crees que es y no, ¿de qué nos sirven tus cosas importantes, tu empresa, tu prepotencia ejecutiva, si todo eso nos esta destruyendo? Tenemos problemas y graves.
ANDREA: ¿Y por qué no me lo habías dicho antes?
ANDRÉS: Llevo meses tratando de decírtelo, es más hace poco acabo de comentarlo, pero como si nada, no me escuchas, jamás me escuchas, eres sorda a mis palabras. ¿Quieres saber lo que pasa?
ANDREA: Claro que quiero saberlo.
ANDRÉS: Averígualo tu misma.
ANDREA: Andrés no me busques.
ANDRÉS: Ya me canse de buscarte, no resisto más, ¡no más!... Hago lo que puedo, preparo lo que te gusta, la casa parece una tacita de plata, arreglo la ropa, intento facilitarte la vida y no es suficiente. Me canse de ti, de tus negocios, de tu vida importante, de tus socias, de tu sindicato. (Llora) ¡Estoy harto!
ANDREA: Andrés, ¿qué ocurre?
ANDRÉS: Como siempre: nada. Todo esta consumado... No importa que la vida de Andrecito se vaya por el arroyo, al fin de cuentas solo es el producto de una noche de licor y pasión, y eso de fabricar hijos es la especialidad nacional. ¡Taque - taque - pum, nueve meses a la clínica y ya esta! ¿Cuál es el problema?
ANDREA: Andrés, ¿qué pasa con mi hijo?
ANDRÉS: ¿Tienes un hijo? No me digas.
ANDREA: ¡Ya me estas sacando de casillas!
ANDRÉS: Que miedo, mira como tiemblo... Mi mamá me va a regañar.
ANDREA: Hazme el favor de decirme lo que está pasando.
ANDRÉS: ¿Quieres saber lo que está pasando?
ANDREA: Claro que quiero saber lo que pasa.
ANDRÉS: Averígualo tu misma.
ANDREA: No estoy dispuesta a soportar tus fantochadas. Dime lo que sucede de una vez por todas y déjate de boberías o no respondo.
ANDRÉS: Esta saliendo con una actriz.
ANDREA: Déjate de tonterías... ¡Qué! No es cierto.
ANDRÉS: Si lo és.
ANDREA: ¡Mi hijo con una vulgar actriz!
ANDRÉS: ¿Cómo te parece?
ANDREA: ¡No me parece, ni me parecerá nunca! Quiero hablar con él, llámalo inmediatamente.
ANDRÉS: No puedo.
ANDREA: ¿Cómo que no puedes? ¡Quiero que venga aquí de inmediato!
ANDRÉS: No es posible.
ANDREA: ¿¡Por qué!?
ANDRÉS: No está.
ANDREA: ¡Te voy a estrangular!
ANDRÉS: A mi. ¿Por qué?
ANDREA: Me estas manipulando y eso no lo aguanto de nadie. ¿Dónde está tu hijo?
ANDRÉS: Afuera.
ANDREA: Ya se que esta afuera, lo que quiero saber es ¿dónde y con quién?
ANDRÉS: No lo sé.
ANDREA: ¿No lo sabes? Pero, ¿qué clase de padre eres? ¿Qué clase de padre es un padre que no sabe a esta hora dónde esta su hijo? ¡Responde!
ANDRÉS: ¿Y qué clase de madre es una madre que no sabe a esta hora que tiene un hijo que la ama y que no se acuerda cómo es el rostro de su madre?
ANDREA: ¡Eso no es justo!
ANDRÉS: Pero es verdad. Nunca te ve, vives ocupada en tus reuniones, en tus conferencias y citas con tus clientes, tus prioridades están erradas. Lo importante es tu familia.
ANDREA: Mi familia siempre ha sido lo importante y todo lo que hago es por el bien de mi familia. Ustedes tienen necesidades y yo quiero suplirlas, darles gusto. ¿Para que una madre que no puede mantener a su familia?
ANDRÉS. ¿Para qué una madre que no conoce a su familia?... Andrea no necesitamos cosas, necesitamos que compartas tu vida con nosotros.
ANDREA: Lo intento, créeme que lo intento.
ANDRÉS: No es suficiente.
ANDREA: ¿Crees que no lo se? Quisiera que la vida fuera distinta pero no lo es. Hay que producir, competir, trabajar o nos lleva el diablo. Tenemos que dejar de vivir en lo que quisiéramos y disfrutar lo que tenemos. Yo realmente no se que hacer.
ANDRÉS: Te quiero porque tienes las partes de la mujer en el sitio preciso. Te quiero porque estas convencida que empleas tu tiempo como tienes que hacerlo, aunque estés errada, te quiero porque te equivocas sin darte cuenta; y te odio cuando las horas sin ti se acumulan en el reloj de la casa y te conviertes en un mito de olores vagos, lejanos, de cuentas pagadas y por pagar sin besos que recordar, es ahí cuando te odio. Por eso creo que la vida hay que vivirla como queremos y no como tenemos.
ANDREA: Ven acá monstruo come galletas y háblame de amor.
ANDRÉS: Esta mañana fui al centro comercial y mirando vitrinas, encontré algo para ti.
ANDREA: Te amo. ¿Qué me compraste?
ANDRÉS: (Va por una bolsa y se la da) Toma. Espero que te guste.
ANDREA: ¿Para mi? Siempre tan detallista. (Saca de la bolsa un cinturón de castidad) ¿Qué es esto?
ANDRÉS: Un cinturón de castidad. (Como anuncio publicitario) Mira, con bordes metálicos y cierre electromagnético de 150 voltios al intento, con foto celdas recargables en luna llena y se abre únicamente cuando es observado por el iris del ser amado. ¿No es hermoso?
ANDREA: No. Si.
ANDRÉS: No te gusto.
ANDREA: Si me gusto, esta muy lindo, muy..., como te dijera... Muy impactante...
ANDRÉS: ¿Verdad que si? ¿Te imaginas la tranquilidad y armonía que va a traer esta cosa a la casa?
ANDREA: Ajá.
ANDRÉS: ¿Qué pasa, no te gusto?
ANDREA: Si, si, claro es un aparato muy..., muy importante para la armonía familiar.
ANDRÉS: ¿Verdad que si?... No te veo muy emocionada... ¡No te gusto!
ANDREA: Si, claro que me gusto, lo que pasa es que estoy sorprendida. Me gusto, me encanto.
ANDRÉS: Póntelo.
ANDREA: ¿Ahora?
ANDRÉS: Si, ahora, ya.
ANDREA: No creo que sea una buena idea.
ANDRÉS: ¿Por qué? Quiero ver como te queda.
ANDREA: Es que ahora no es buena idea, Sofí esta por llegar.
ANDRÉS: Por eso mismo. La carne es débil y más si anda en malas compañias.
ANDREA: Me estas ofendiendo Andrés y definitivamente no me voy a poner esa cosa.
ANDRÉS: Dame trescientos mil pesos.
ANDREA: ¿Cómo?
ANDRÉS: Ponte el cinturón de castidad.
ANDREA: Ya voy viendo para donde va el agua al molino.
ANDRÉS: Trescientos mil pesos.
ANDREA: (Refiriéndose al cinturón) Con que de eso se trataba todo esto. Yo sabía.
ANDRÉS: ¿Sabías qué?
ANDREA: Trescientos mil pesos.
ANDRÉS: ¿Y qué? ¿Acaso no me los merezco?... Cocino, lavo, plancho, limpio el polvo, me encargo de la casa sin cobrar un centavo, no tengo ninguna diversión...
ANDREA: Esta bien te los daré.
ANDRÉS: ...siempre encerrado, tragado por la rutina... ¿Qué dijiste?...
ANDREA: Te daré los trescientos mil pesos.
ANDRÉS: No te creo.
ANDREA: Ya te dije que te los voy a dar.
ANDRÉS: Dámelos ya.
ANDREA: ¿No confías en mi?
ANDRÉS: Por supuesto que confío en ti. Pero seguridad mato a confianza.
ANDREA: ¿Y eso que significa?
ANDRÉS: Que vale más pájaro en mano que ciento volando.
ANDREA: (Va por el bolso)Esta bien los traeré. ¿Se podría saber para que los quieres?
ANDRÉS: ¿Me los das o no?
ANDREA: Si, pero tengo curiosidad. Cuéntame.
ANDRÉS: Te reirías
ANDREA: Prometo que no.
ANDRÉS: Es una tontería. Te acuerdas de Misael.
ANDREA. ¿Misael?... No.
ANDRÉS: Mi mascota.
ANDREA: Ese horrible animal que mató un carro.
ANDRÉS: Esé. Pues..., no te rías.
ANDREA: Estoy muerta de la risa. Cuenta.
ANDRÉS: Misael era mi mejor amigo, me acompañaba a todas partes, realmente nos divertíamos mucho, no me he llevado muy bien con las personas. Será por eso.
ANDREA: ¿Por qué?
ANDRÉS: Porque son personas..., bien, ¿te acuerdas cuando te confundió con un árbol?.....
ANDREA: Imposible olvidarlo.
ANDRÉS: Era tan juguetón..., le encantaban las medias de seda, no había mujer que llevara medias de seda que se salvara de los ataques de Misael... ¡Mucho perro!... La pasamos tan bien el tiempo que estuvimos juntos. Jamás perdonaré a la bruja esa que lo atropello.
ANDREA: ¿Pero qué tiene que ver eso con los trescientos mil pesos?
ANDRÉS: Es que hoy casualmente pase por la tienda de animales y vi un perrito igual y...
ANDREA: Y vale trescientos mil pesos... ¿Vas ha traer un perro para que orine toda la casa?
ANDRÉS: No.
ANDREA: ¿Para qué entonces?
ANDRÉS: Para que me acompañe..., es que estoy la mayoría del tiempo solo y me parecio buena idea tener una mascota. además el niño ya no es tan niño y tu vives tan ocupada.
ANDREA: Ven acá encanto... (Le da el dinero) Cómprate la mascota... ¿Contento?
ANDRÉS: Era lo mínimo que podías hacer.
ANDREA: ¿Cómo así?
ANDRÉS: Lógico, es la limosna que puedes aportar por tener un esclavo de tus caprichos.
ANDREA: ¿Limosna?
ANDRÉS: Si, limosnas, que digo, migajas es lo que recibo en esta casa por todos mis esfuerzos y dedicación. Nadie me reconoce nada. No hay tiempo para mí. No hay un gesto, una palabra, un guiño de agradecimiento por todos mis sacrificios.
ANDREA: Mira, Andrés
ANDRÉS: Y no me lleves la contraria, porque yo se que así es. O como dijo alguien "el hierro, hierro es aunque se pinte".
ANDREA: Tienes razón, lo mismo le pasa a la madera.
ANDRÉS: No te burles.
ANDREA: Sabes lo que vamos a hacer: (Música) Tu vas a empacar está casa en una maleta y yo el negocio, tu coges la casa y yo el negocio, los empapamos en gasolina y después tu le prendes fuego al negocio y yo a la casa, para que así, juntos, los dos; casa y negocio se vayan para el mismísimo infierno. Luego los dos, tu y yo nos vamos al carajo a hacer el amor y a contemplar las estrellas.
ANDRÉS: ¡Si! Inundamos el espacio de abrazos, amigos besos, sudor y sexo...
ANDREA: ¡Eso, qué tu y yo y cuanto carajo quiera se ahogue en una piscina de vida!
ANDRÉS: ¡Y bailamos!
ANDREA: ¡Eso bailamos, saltamos de estrella en estrella!...
ANDRÉS: ¡Chapuceamos en el mar y salpicamos de gozo la andrómeda!
ANDREA: ¡Más allá!...
ANDRÉS: ¡Si, a la galaxia que nadie conoce!
ANDREA: ¡A la mierda, casa, dinero. impuestos y llantos!
ANDRÉS: ¡Si, a la mierda...! ¡Qué todo el mundo atornille como loco!...
ANDREA: ¡Eso que la luna tenga lunitas!...
ANDRÉS: ¡Qué se oxiden las armas y se abran los brazos!...
ANDREA: (Bailan juntos) ¡Bravo, bravo!...
ANDRÉS: ¡Qué vivan los sueños! (Se abrazan)
ANDREA: (De repente) ¿Te gusta soñar?
ANDRÉS: ¡Si!
ANDREA: Aterriza. Eso es inalcanzable.
ANDRÉS: Pero, ¿por qué?
ANDREA: La realidad es la realidad.
ANDRÉS: ¿Quién lo dice?
ANDREA: Así es... ¡Pero todavía podemos atornillar como locos!
ANDRÉS: ¡¡¡Sí!!!... ¡Alto ahí! ¿Qué son esas expresiones? ¡Yo no hago eso! No soy un objeto que puedas usar de esa forma tan grotesca... Yo hago el amor...
ANDREA: Te voy a violar... ¡Grrr! Arrancare tus vestiduras, las despedazare...
ANDRÉS: No, no lo harás.
ANDREA: Si, si lo haré ¡Grrr!... Mi cuerpo está sediento de tí.
ANDRÉS: ¡En la sala no!
ANDREA: ¡En la sala si!
ANDRÉS: Se puede desarreglar...
ANDREA: No me importa... ¡Grrr!... ¡Te exprimere! ¡Quedarás seco como un coco roto! ¡Grrr! (Lo atrapa y caen sobre el sofá) ¿Dónde está el juguetico que a mí más me gusta? ¿Por qué lo escondes?... Déjate, déjate
ANDRÉS: (Riendo) ¡No!
ANDREA: ¡Es mío, mío!...
ANDRÉS: ¡Quieta, deja esas manos quietas!
ANDREA: ¡Tengo hirviendo la sangre, acabaré con toda tu castidad, ni las orejas se salvaran!... ¡Sí! ¡ Te violaré sin compasión!
ANDRÉS: Aquí no, es muy incomodo..., vamos a la cama, es más agradable...
ANDREA: ¡No, yo quiero aquí, mi aberración tiene olor a sala, ¡grrr!...
ANDRÉS: ¡En está casa nadie tiene aberraciones. ¡Está es una casa decente!
ANDREA: ¡Qué me importa la decencia, quiero sudor, gemidos, orgasmos! ¡Quiero el calor de un cuerpo retorciéndose junto al mío, quiero el clima húmedo del Amazonas, quiero que el impudor se estrelle contra estas paredes!...
ANDRÉS: ¡Calla, calla! ¡Aléjate de mí tentación infernal!
ANDREA: ¡Grrrr, ven a mí gatito que eres mío... Grrr!
ANDRÉS: ¡Calla, calla, calla! (Al borde del llanto) ¡Mi padre me lo advirtió y yo no le hice caso!... ¡He ahí la consecuencia a de mi desobediencia: Estoy cohabitando con una aberrada. ¡Nefasto, fatídico y sombrío ocaso, para una empalagosa epopeya de amor! ¡Ahí contra ese cuerpo extraviado se colisiona la dignidad de un hombre honorable, instruido por los jesuitas. ¿Dónde quedaron las enseñanzas del hermano Ramírez, del hermano Parra, del cura Umaña y del padre Donaldo Ortiz? ¿Dónde el glorioso himno: "Oh, nombre bartolino, de inmaculada gloria"...? ¿Dónde, todos mis años de lucha, mis loables deseos por lograr un hogar respetable para mis hijos?... ¡Corrompida!
ANDREA: ¡Si! ¿Y qué?
ANDRÉS: La desconozco, señora. No sé quién es usted, ni quiero saberlo...
ANDREA: (Molesta) ¡Ah sí! Pues si no lo sabía; soy la persona que lo viste, le da de comer, paga el upac y suple todas sus necesidades, además...
ANDRÉS: El capitalismo aniquilando la moral, comprando la dignidad de las personas, ese vil metal pisoteando está creación divina...
ANDREA: (Aparte) Tiene el palito para acabar con los buenos momentos.
ANDRÉS: ¡Está bien, sucumbiré ante la feroz certidumbre... ¡Viólame vil explotadora, mancilla mi pureza!
ANDREA: ¡Ay, no seas ridículo, por favor!
ANDRÉS: Enfanga sin compasión está agua sin mácula, se que a pesar de mi esfuerzo, todo será en vano..., aceptaré mi destino con resignación..., ¡ven a mí horripilante sádica sexual!
ANDREA: Te quedarás con las ganas, querido.
ANDRÉS: ¿Por qué?
ANDREA: Terminaste con mis deseos.
ANDRÉS: ¿Acaso este indigno sirviente no tiene derecho a sus propias aberraciones?
ANDREA: ¿Tu aberración es ser violentado, para así sentirte inocente?
ANDRÉS: Miau...
ANDREA: ¿Quién lo creyera? ¡Grrr!...
ANDRÉS: ¡Miau!...
ANDREA: Es inútil.Has gastado demasiado tiempo en tu pantomima y Sofí debe estar por llegar...
ANDRÉS: ¡No le abrimos, ¿qué dices?
ANDREA: No, mejor será otro día...
ANDRÉS: ¡Esa bruja seductora está arruinando nuestro matrimonio, ¿no te das cuenta?
ANDREA: Yo la cite. Además ahora no tengo ganas.
ANDRÉS: ¡No mientas, gemías como una fiera, mi "sexa peel", te había desvanecido!... Hasta que recordaste a esa bruja seductora y ¡pum! a la basura una enloquecedora noche de amor... ¡No le serviré comida alguna a ese espécimen!
ANDREA: Serás amable con ella o no habrá perrito.
ANDRÉS: ¡De ninguna manera! (Suena el timbre)
ANDREA: Más vale que te portes bien. Es mi socia más importante. Abre la puerta.
ANDRÉS: (A regañadientes) Maldito yugo conyugal! ¡Me independizare! (Sale)
ANDREA: (Prende un cigarrillo y reflexiona en voz alta) Estos hombres. Ingenuos remanentes ecológicos de un clan bípedo con el corazón entre las extremidades inferiores y el cerebro en su punta. Su utilidad máxima se logra en la cama y eso siempre y cuando no fastidien con el cuento que están cansados y aunque es más lo que joden, es saludable tener, al menos uno: Clavan puntillas y mueven objetos pesados con cierta facilidad. Por eso su lugar está aquí en la casa. si señora... (Pasa Andrés molesto) ¿Quién era?
ANDRÉS: La lechuza esa de Sofía Laurent con sus tetas por delante y su culazo por atrás.
ANDREA: ¡Shhhh!... ¡No digas burradas!
MÚSICA DE TRANSICIÓN.
ACTO II.
MÚSICA. COLOSAL ENTRADA DE SOFÍA A LO "CRUELA DEVIL", CON PITILLERA LARGA. CUANDO HABLA LO HACE CON VOZ PROFUNDA Y SENSUAL.
SOFÍA: Hola, querida, ¿cómo estas? (Le da la cartera a Andrés, luego se quita el abrigo como si él fuera un ropero) Justifica tu existencia, bom - bom. ¡Ay, qué vida tan agitada! Trasladarse en esta ciudad es tan difícil como encontrar un hembro que valga la pena.
ANDREA: Sofí. que dices.
ANDRÉS: (Dejando caer las cosas de Sofía) Es indecente lo que oyen mis oídos.
ANDREA: Andrés, pon el abrigo de Sofí en el ropero.
ANDRÉS: No quiero.
ANDREA: ¡Andrés, por favor no me averguences!
ANDRÉS: ¡Andrea, por favor, no me insultes!
SOFÍA: ¿Estas enfermo, querido, o sufres del síndrome del orangután.
ANDRÉS: La conversación es ping - pong, no ping - pong - pang.
SOFÍA: ¿Quieres una banana?
ANDRÉS: Eso mismo le iba a preguntar.
SOFÍA: Yo si, es la fruta que más me atrae.
ANDREA: Sofí, querida, estábamos esperándote ansiosamente. Andrés preparo en tu honor el plato que más te gusta, ¿verdad Andrés?
ANDRÉS: Si, ancas de chulo. (Lo pellizca Andrea) ¡Ayyy!..., raíz en su salsa, ¡ayyy! ¡Deja de pellizcarme!
SOFÍA: (A Andrés) Tú siempre tan amable, tan querido. Tienes un marido estupendo, Andrea. Maravilloso. (Le coge un cachete) ¡Sabandija!... Gracias lindo.
ANDRÉS: ¡Dios mío, me toca lavarme la cara con creolina!
ANDREA: ¡Andrés!
ANDRÉS: ¿Quién sabe lo que esa mujer hace con las manos?
SOFÍA: (Se ríe) Querido, estás manos han expugnado los lugares más recónditos del placer humano. ¿Quieres una muestra?
ANDRÉS: ¡Aléjate de mi, hija de la perdición! (Sale)
ANDREA: Discúlpalo, por favor, es que esta en esos días insoportables, pero siéntate.
SOFÍA SE SIENTA CERCA AL CINTURÓN DE CASTIDAD.
SOFÍA: No te preocupes, tu criatura me divierte muchisimo.
ANDREA: No se que le pasa, pero últimamente esta de un irrascible. No lo entiendo.
SOFÍA: ¿Tu aun sueñas con entender a los hembros? No mi vida, a ellos hay que amarlos, exprimirlos usarlos, gozarlos; pero eso si, nunca trates de entender esos objetos de placer porque te enloqueces.
ANDREA: Tienes razón, es imposible. Cuéntame de tus cosas.
SOFÍA: ¿Qué quieres que te diga? Soportando la cruz de la libertad. Cenando a la carta: Unas veces caviar, Otras hamburguesa, pero definitivamente no hay como la fritanga.
ANDREA: Sofía, por favor, eso se escucha tan grotesco.
SOFÍA: Pero es verdad, mi amor, las criaturas hembros, últimamente se han vuelto tan finos, tan delicados, tan andrógenos, que ayer salí con uno tan bonito, tan suavecito, tan dócil, que pense que era mi hermanita. Le dí para el taxi y lo mande pa' su casita, me molestan los híbridos, en cambio esos brutos, sudorosos, con palillo en la boca que te agarran con un brazo y te desbaratan, eso si es vida. ¡Brrr!
ANDREA: (Justo entra Andrés) ¡Brrr!
ANDRÉS: ¿Qué significa eso?
ANDREA: ¿Qué?
ANDRÉS: Eso de, ¡brrr! (Andrea y Sofía se miran y sueltan la carcajada) ¿Qué pasa, soy su payaso privado o qué?
ANDREA: Nada. Cógeme con un brazo.
ANDRÉS: ¿Para qué?
ANDREA: Hazlo.
ANDRÉS: ¿Qué pendejada se inventaron ustedes? ¡De mi no se van a burlar! ¿Quieren tomar algo?
ANDREA: (A Sofía) ¿Deseas tomar algo?
SOFÍA: Oh, yes, thank you, whiskey in the rocks please. ¿Captas bronco?
ANDRÉS: Yes, very well mondongo, lady Macbeth.
SOFÍA: ¡Jo - jo -jo! ¡Qué simpático es tu marido!... ¿Y Andrecito Junior.?
ANDRÉS: No nombre a mi retoño. ¿Para qué lo necesita?
ANDREA: Andrés.
SOFÍA: No, querido. No lo necesito, estoy loca por él.
ANDRÉS: ¡No se atreva a ponerle el ojo a mi bebe!
SOFÍA: Tu bebito puede ser encantador; pero el pensar que tu serías mi medio pariente, aniquila cualquier posibilidad. No te preocupes, querido, La castidad de tu hijo esta a salvo. Cómprale una muñeca.
ANDRÉS: ¡Ay, ¿oíste lo que acaba de decir? ¡Es una chanflona!
ANDREA: Imagínate que Andrés está loco por un perrito... Pero no lo va a tener.
ANDRÉS: Sin golpes bajos, querida, que se quema la comida...
SOFÍA: ¿Quieres un perrito?... ¡Qué tierno! (Ve el cinturón de castidad) ¿Y esto que es? ¿Nueva ropa para gorilas? (Ríe)
ANDRÉS: Es un regalo.
SOFÍA: ¿Compraste un gorila?
ANDRÉS: (Por Andrea) Ella es el gorila.
SOFÍA: ¿Qué?...
ANDREA: Es que Andrés salió de compras y...
SOFÍA: ¿Y te compro estó? ¡Ji,ji.ji!
ANDRÉS: ¿Qué, no le gusta?
SOFÍA: Si, me gusta mucho, es una escultura sub realista muy interesante. Ji,ji,ji.
ANDRÉS: ¡Es un cinturón de castidad!
SOFÍA: Un cinturón de...
ANDRÉS: Si.(Como anuncio comercial) Un cinturón de castidad con bordes metálicos y cierre electromagnético de 150 voltios al intento, con foto celdas recargables en luna llena y se abre únicamente cuando es observado por el iris del ser amado.
SOFÍA: Bueno es algo muy moderno, muy..., ¡Ji, ji, ji! muy novedoso..., muy sofisticado. ¡Eso! Sofisticadisimo.
ANDRÉS: Deberías comprarte uno, ¿pero, para qué?, tendrías que encontrar al ser amado. Claro que venden algunos de plástico, lo que no sé es si les funciona el iris.
ANDREA: ¡Andrés!
ANDRÉS: Era una broma.
SOFÍA: (Falsa) Tienes un sentido del humor.
ANDRÉS: (Imitándola) Si, verdad.
SOFÍA: ¡Divertidisimo!
ANDRÉS: ¡Estúpida!
SOFÍA: ¿Rebuznaste encanto?
ANDRÉS: No. pero estoy a punto de patear a alguien.
SOFÍA: Ven acá, pequeño simio.
ANDREA: ¡Alto! (A Sofía) Tu te sientas y tu a ver la comida.
ANDRÉS: Sofía, tu tienes la magia de nuestros gobernantes.
SOFÍA: Yo, ¿por qué?
ANDRÉS: Te soportamos a pesar de lo que eres. (Sale)
ANDREA: ¡Andrés!
SOFÍA: No pierde oportunidad, pero yo tampoco lo voy a dejar respirar.
ANDREA: Deberían tratar de hacer las paces.
SOFÍA: No me pidas eso. Se acabaría la diversión de venir a tu casa.
ANDREA: Como quieras, pero después no me salgas con cuentos... ¿Cómo ves la situación?
SOFÍA: No sé, todos se tararon. Un idiota idiota habla de "crisis", y a todo el mundo se paraliza todo, hasta las ganas.
ANDREA: ¿Por qué dices eso?
SOFÍA: Es absolutamente diáfano, socia de mi alma; esta claro que el palo no esta para cucharas, pero si a eso le agregas el pánico, quedamos como hembro después del suceso.
ANDREA: ¿Cómo?
SOFÍA: Nulo. No es posible que todos se metan debajo de la cama, como si con eso la vida se detuviera: nadie quiere hacer nada porque estamos en "crisis"; nadie paga las cuentas porque estamos en "crisis", no se inician proyectos porque estamos en "crisis"; los cacaos sacan la plata porque estamos en "crisis", mejor dicho nos cagamos del miedo y se acabo esta vaina, no mi vida, si yo pensara así estaría en un convento de clausura, ¡pero esta carne, mamita, es para ponerle sabor, ¿o no?! Y si los hembritos están frígidos yo los pongo a bullir. ¡Este país es pa' verracas como tu y yo!... ¿Algo más?
ANDREA: ¡Al ataque!
SOFÍA: ¡Al ataque!
ANDREA: Bueno, pero, ¿qué has pensado para la fiesta de los empleados?...
SOFÍA: Creo que lo mejor es que nosotras, las jefas, en símbolo de amor por esa chusma ignorante y oprimida, preparemos algo, algo sencillo, como para que piensen que nos importan y que son valiosos para la firma, que parezca que los queremos.
ANDREA: No hables así. Ellos son importantes.
SOFÍA: Mira, gasolina se compra en cualquier bomba; pero no hablemos de eso. ¿Qué te parece?
ANDREA: No sé, es mejor contratar unos artistas.
SOFÍA: ¿Para qué? A la gente lo que le gusta es embrutecerse con el trago, en cambio así, payaseamos un ratico, los emborrachamos y se van felices para la casa. Emborracha al pueblo y lo mantendrás contento. ¿Quién dijo que no teníamos talento?
ANDREA: Pero yo no se qué hacer.
SOFÍA: Cualquier cosa, además borrachos ni se darán cuenta. ¿Para qué hacemos la fiesta?
ANDREA: Para que se calmen los ánimos y no acaben la compañía con sus peticiones.
SOFÍA: Por eso.
ANDREA: Es que yo no quiero que se burlen de mí.
SOFÍA: ¿Qué tiene? Nosotras nos burlamos de ellos todo el año, démoles un día, que importa.
ANDREA: Pero, ¿que hacemos?..., ¿recitar?
SOFÍA: ¿Te sabes alguna poesía?
ANDREA: Si, una.
SOFÍA: A Ver, recítala.
ANDREA: (Después de prepararse) “Juego mi vida, cambio mi vida. / De todos modos / la llevo perdida...”
SOFÍA: (Irónica)No pues con eso se prende la rumba y los llenamos de fe y optimismo. Busca algo más alegre.
ANDREA: ¿Cómo qué? Ah, yo no sé, no se me ocurre nada.
SOFÍA: Cantemos.
ANDREA: No, con está voz de tarro, será el himno nacional.
SOFÍA: ¡Ya sé! Un desfile de modas y así los dejamos ver en todo su esplendor la ropa que nos han ayudado a comprar.
ANDREA: Sofía, por favor.
SOFIA: Vamos, intentemolo.
SE ESCUCHA MUSICA Y DESFILAN ANDRES ENTRA Y DESFILA CON ELLAS.
ANDRÉS: (Que ha entrado con un C.D.) ¿Y por qué no bailan?
ANDREA: ¿Estabas espiando?
ANDRÉS: ¿Espiando yo? Jamás. Además yo puedo entrar y salir de todos los rincones de está casa a la hora que yo quiera y en el momento que a mi me de la gana, está casa es mi templo y bajo este techo, no puede haber nada oculto para mí.
SOFÍA: ¿Estas seguro?
ANDRÉS: Definitivamente.
SOFÍA: Es sorprendente la ingenuidad de estos especímenes.
ANDRÉS: ¡Aquí no hay otro espécimen que usted oyó! (A Andrea) ¿Y usted se queda callada como una momia, al oír ir que su amigota que viene a mi casa a tratarme de esa forma tan ignominiosa? ¡Queda absolutamente claro el estado de abyecto perjurio con que usted comparte la vida conmigo, señora!
ANDREA: ¿Abyecto perjurio?
ANDRÉS: ¡Sí! ¡usted me juro ante un altar fidelidad, amarme y respetarme en las buenas y en las malas hasta que la muerte nos separe”... Y una, una como ésta, que viene a mi iglesia, a mi hogar, a mi nido de amor y se atreve, sin que usted mujer impasible mueva una pestaña, se atreve a tratarme de espécimen y al no hacerme respetar ante eso, esta cometiendo el aberrante pecado de perjurio!
ANDREA: ¿Qué hice para merecer esto?
SOFÍA: A propósito, ¿qué paso con mi trago?
ANDRÉS: Pues sírvaselo o es que no tiene manos
ANDREA: ¡Andrés!
ANDRÉS: ¡Qué!
ANDREA: ¡Compórtate, por favor o vamos a tener un problemonon!
ANDRÉS: (Dolido y con temor) No me amenaces, porque puedo irritarme... Ademas yo lo único que quería era ayudarles con la fiesta de los empleados, (Llora) pero claro todo lo que yo digo y hago es malo, cuando trato de aportar algo es como si todo lo que yo dijera o hiciera fuera maléfico, según tú soy el mal hecho hombre, eso es violencia psicológica, Andrea, eso es pecado; ahí les dejo la música, pero como soy nada, no les puedo dejar nada, esto es inhumano...
SOFÍA: (Aparte)Chantaje emocional.
ANDREA: (Culpable)Ya popocho, deja la bobada, lo que pasa es que a veces te pones un poquito difícil.
ANDRÉS: Yo no puedo hacer todo: el horno a 350 grados, las verduras 15 minutos al baño de María, pelar las papas para el puré, derretir la mantequilla...
ANDREA: Lo sé, lo sé. Dame la música.
ANDRÉS: Eso ya no importa, es una mala idea.
ANDREA: Dámela.
ANDRÉS: No, ya no importa. Ustedes que se van a poner a bailar para los empleados.
ANDREA: Dame el C.D.
ANDRÉS: ¿Para qué? Es una tontería.
ANDREA: Déjame ver lo que nos propones.
ANDRÉS: No, eso es una mala idea.
SOFÍA: (Explotando) ¡Dale el maldito C.D!
ANDRÉS: (Dando quejas) ¡Me grito en mi propia casa!
ANDREA: ¡No lo grites, es mi marido y la única que puedo gritarlo soy yo!... ¡¡Dame el maldito C.D!!
ANDRÉS: (Se lo da y se dispone a salir) Toma.
ANDREA: ¿A dónde vas?
ANDRÉS: Voy a servirle el trago a las señoras.
ANDREA: Deja, yo voy.
ANDRÉS: No, señora, ese es mi trabajo.
ANDREA: Popocho, no empecemos de nuevo. (Le devuelve el C.D y sale)
DESPUÉS DE UN SILENCIO TENSO. SE MIRAN, SE ACERCAN COMO SI SE FUERAN A DAR GOLPES. CARA A CARA. DE PRONTO SE BESAN CON PASIÓN.
ANDRÉS: ¡Sofía, amor mío!
SOFÍA: ¡Andrés de mi vida!
ANDRÉS: ¡No aguanto más esta situación, te amo, te amo, te amo!
SOFÍA: Cálmate, querido no te desesperes, ya falta poco para quedarnos con la compañía.
ANDRÉS: ¡Qué me importa a mí la compañía! ¡Te quiero a tí, a tí, a tí! ¡No soporto un día más!
SOFÍA: Cálmate, ya falta poco te lo digo yo que soy su mejor amiga. Ya aguantamos lo más, no te desesperes, por ningún motivo voy a dejar quemar el pan en la puerta del horno.
ANDRÉS: Dímelo, plese.
SOFÍA: ¿Ahora?
ANDRÉS: ¡Si, ya, o voy a gritar! Plese, por favor, por favor, lo necesito.
SOFÍA: Popocho.
ANDRÉS: No, eso no. No me molestes: dímelo, dímelo, plese.
SOFÍA: ¡Caníbal!
ANDRÉS: (Exitado) ¡Ay! ¡Si, sí, más, más!
SOFÍA: ¡Caníbal, caníbal, caníbal!
ANDRÉS: ¡Aaaay, no me aguanto! ¡Matemos este fuego!
SOFÍA: ¡Si, sí, mi caníbal!
ANDRÉS: ¡Otra vez!
SOFÍA: ¡Caníbal, caníbal, caníbal!
SALTA SOBRE ELLA CAEN AL SOFÁ, LA BESA Y ENTRA ANDREA CON LOS TRAGOS.
ANDREA: Aquí están los... ¿Qué pasa aquí?
ANDRÉS: ¡Andrea!... ¡Andrea trae agua pronto, se está ahogando!
ANDREA: ¿Qué?
ANDRÉS: ¡Apúrate!
ANDREA: Voy. (Va)
SOFÍA: ¡Caníbal!
ANDRÉS LA BESA ENLOQUECIDO, ENTRA ANDREA CON EL AGUA.
ANDREA: ¡Aquí está el agua!
ANDRÉS: Espera un momento.
SOFÍA: (Medio desmayada) ¡Caníbal! (El la besa)
ANDREA: ¿Andrés, qué estás haciendo?
ANDRÉS: Respiración boca a boca. (Otra vez)
ANDREA: ¡Ya no más!
SOFÍA: Caníbal.
ANDRÉS: ¡Ay, se ahoga! (La besa)
ANDREA LES ECHA EL AGUA Y SE SEPARAN. SOFÍA TOSE, ANDRÉS SE LEVANTA MOLESTO.
ANDRÉS: (Limpiándose la boca) ¡Qué asco! ¡Ves lo que me toca hacer por tus amigas, la próxima vez que se muera!
ANDREA: Pero, ¿que pasó?
ANDRÉS: Se atraganto con una de sus vulgaridades.
ANDREA: ¿Te sientes mejor?
SOFÍA: Más o menos, a veces es peor el remedio que el mal. Tu marido casi me mata con el aliento a ajo.
ANDREA: ¿Andrés no te lavaste los dientes?
ANDRÉS: ¿Y qué querías? ¡Que mientras tu amigota del alma se estaba ahogando, me fuera a lavar los dientes para poder darle respiración boca a boca!
ANDREA: Trae el listerine.
ANDRÉS: ¡La próxima vez que se muera! Voy por el listerine.
SOFÍA: No, no, gracias, ya estoy bien, prefiero el trago.
ANDREA: Trae el trago.
ANDRÉS: Como ordene la señora. (Se lo lleva) Sírvase. Me imagino que el otro es para la dueña de casa y porsupuesto para mí no hay nada. Nada se puede ofrecer a nada. Porque nada no existe.
ANDREA: Cállate. ¿Te sientes mejor?
SOFÍA: Si, no es nada.
ANDREA: ¿Pero qué fue lo qué pasó?
SOFÍA: Me atoré con un dulce.
ANDREA: Pero si tu odias los dulces.
SOFÍA: Tu marido me lo ofreció y me dio pena...
ANDREA: ¿Pena tú?
SOFÍA: Para que te des cuenta que uno no puede ir en contra de su naturaleza. Me obligó.
ANDRÉS: ¿Yo?
ANDREA: ¡Andrés me parece el colmo!
ANDRÉS: Pero si yo...
ANDREA: Tu sabes perfectamente que Sofí no soporta el dulce. Qué pena contigo.
SOFÍA: No te preocupes, ya pasó.
ANDREA: Bueno; creo que es mejor dejar lo de la fiesta para otro día.
SOFÍA: No, querida, eso tenemos que hacerlo hoy.
ANDREA: Pero ¿qué vamos a hacer?
ANDRÉS: Bailar.
ANDREA: ¡No seas idiota!... ¿Qué se te ocurre?
SOFÍA: Yo creo que podríamos bailar.
ANDREA: ¡Qué buena idea! Aunque yo no se bailar mucho que digamos. ¿Cómo qué?
SOFÍA: Podría ser algo sencillo y divertido, como, como...
ANDRÉS: (Mostrando el C.D.) Mambo.
ANDREA: ¡Quieres dejar de decir sandeces. ¿Qué se te ocurre, Sofí?...
SOFÍA: No sé, pero podría ser mambo.
ANDREA: ¡Qué gran idea!
ANDRÉS: ¡Maravillosa!
ANDREA: ¿De que es la música que tienes ahí?
ANDRÉS: Mambo.
ANDREA: Dámela, la voy a poner..
ANDRÉS: Un momento, quiero hacerles una pregunta un poco salida de tono, pero a mi modo de ver de vital importancia: ¿Saben bailar mambo?
LAS DOS: (Después de mirarse) No.
ANDRÉS: Lo suponía. Ahora, ¿cómo piensan ustedes bailar mambo, sino saben bailar mambo?
SOFÍA: ¡Ay, mi amor, yo me muevo y la música me acompaña!
ANDREA: Y yo sigo a Sofí.
ANDRÉS: No es suficiente.
SOFÍA: ¿Por qué no, pequeño hijo de la nada?
ANDREA: ¡No le digas así!... ¿Por qué no pequeño hijo de la nada?
ANDRÉS: Porque dos personas tan importantes. Imagínense: "Las jefas haciendo el ridículo"; eso no puede ser.
ANDREA: Tiene razón.
SOFÍA: ¿Sí?
ANDRÉS: Claro que si. Pero ustedes tienen suerte, encontraron el mejor profesor de mambo que pueda existir.
SOFÍA: No me digas, ¿dónde está?
CAMBIO DE LUCES ELLAS SE TRANSFORMAN EN CARMEN MIRANDA Y ÉL, EN PRESENTADOR. COREOGRAFÍA DEL MAMBO.
ANDRÉS: (Como presentador del tropicana en cuba. Música.*Texto tomado de tres tristes tigres.*) ¡Show time! ¡Señoras y señores, damas y caballeros, ladies and gentilman! ¡Muy buenas noches damas y caballeros tengan ustedes!... Good evening... ¡Yo casto, the fabulosos night club, presenta!... Presents: Su nuevo espectáculo, en el que artistas de fama mundial, se encargan de transportarlos a un mundo maravilloso. ¡Of super natural mundi! Pueblo..., público..., queridos concurrentes, perdonen un momento, mientras que en el idioma de Shakespeare... El english. Me dirijo a la selecta concurrencia, colma todas y cada una de las localidades: ¡¿How are you? Look, look! Mister Bush, friqui cortis, calaberas mortis, for Irak. No problem. Beautiful chicas, le can, can non, yes. ¿Por qué non?... ¡Caballeros y radiantes turistas turistas, que visitan la tierra de las gay señoritas, and brave caballeros..., y del cabaret más lujoso del mundo!... Pero miren a quién tenemos aquí... (Improvisación) Les decía que el frío invernal, bajo el techo de está noche de verano tropical, hielo tropical bajo los arcos de cristal de ¡"Yo casto"!... Me salió bonito, ¿eh? ¡Divino!... Ciamo internacionale..., le regazzas, le pio belle del mondo, productos para todos los gustos y razas: African look, baby look, lobo look... I love you... Fanciamo l amore. A precios módicos. Aceptamos diners, american express, credibanco, cheques, todo menos fiado. Entre más liberadas, menos problem. Que hable Juan Pablo Montoya, Asprilla. ¡Eh, Maradona! ¡Atención. atención! ¡Música maestro Perez Prado! (Andrea corre a poner el C.D. Se escucha el mambo No. 5) ¡Luces, plese, luces! ¡Lights carajo! Bien, muy bien, ¡"Yo casto", import Colombian show!...¡El más popular de éste continente, tiene el orgullo de presentar su sensacional show!... Con la participación de las mejores cantantes y bailarinas de todos los tiempos: Las maravillosas, esplendorosas, apetitosas, jacarandosas y calientes: Rumberas, manboneras, salseras y chachachaleras!... ¡Con ustedes, público que si sabe lo que es bueno! ¡Discriminatory public!... Sin traducción y sin más palabras y para ustedes. To you all. ¡Nuestro primer gran show de la noche!: ¡Sofí la loba! (Sofía desfila al ritmo de la música) ¡Y now! La otra gran atracción con todo su encanto: ¡Andrea la mojigata! ¡La novia de los trópicos! (Desfila y bailan los tres hasta que se acaba la música. Cambio de luces. Andrés radiante) ¿Qué tal?
ANDREA: ¡Es lo más machista, utilitarista y repugnante que he escuchado! Ya vengo, voy a refrescarme. (Sale)
ANDRÉS: ¡No la resisto más! No hay alguna otra forma de acelerar esto para quedarnos de una vez por todas con la compañía.
SOFÍA: No. Bueno, lo único sería... No, eso no.
ANDRÉS: ¿Qué?
SOFÍA: Que muriera. Así nos quedarimos por fin solos y con la compañía.
ANDRÉS: Matemola.
SOFÍA: No es tan fácil, la muerte tiene que ser natural o accidental de otro modo todo quedaría para la tía Teresa.
ANDRÉS: ¿Para esa vieja cacreca? ¿Cómo pudo hacerme esto? ¿Qué hacemos?
SOFÍA: Una formula sería que le diera un derrame cerebral o un ataque cardiaco.
ANDRÉS: ¿Entonces, qué hago? Le pego con un cucharón en la cabeza y le derramo el cerebro por toda la sala.
SOFÍA: No digas pendejadas. Tiene que ser causa natural, mi caníbal.
ANDRÉS: ¡Ay, no me digas así que estoy pensando!... ¿Y si la paramos de cabeza hasta que se le llene el cerebro de sangre y le estalle?
SOFÍA: Ay, eso no funciona. Déjame pensar. Estudiemos la posibilidad de un ataque cardiaco. Ella es muy nerviosa y cualquier contrariedad podría producírselo.
ANDRÉS: ¿Qué tal si yo empaco mis maletas y le digo muy seriamente que la voy a dejar, así me ruegue de rodillas?
SOFÍA: Se muere de la risa.
ANDRÉS: ¿Por qué, yo no le importo?
SOFÍA: Tu no tienes a dónde ir.
ANDRÉS: Es verdad... ¿Y si le decimos que se le quemó la compañía?
SOFÍA: Está asegurada:
ANDRÉS: Malditas aseguradoras. ¿Y si se electrocuta con un cable?
SOFÍA: (Como si se lo dijera a Andrea) "Mi, amor toma este cable y te electrocutas que quiero quedarme con tu dinero y tu socia"... Podrías echarle el secador de pelo prendido en la bañera como en las películas.
ANDRÉS: No le gusta la bañera, dice que eso es lavarse con el mismo mugre.
SOFÍA: ¡Estamos perdidos!
ANDRÉS: ¿Y si la matamos de un susto bien berraco?
SOFÍA: ¿Qué le vas a hacer?: Buuu.
ANDRÉS: No. En el desván tengo una mascara horrible, me la pongo y en determinado momento tu apagas la luz, me le aparezco y grito. Si eso no la mata, no la mata nada.
SOFÍA: (Aceptando la idea) Claro; y si no se muere le puedes decir que era una broma.
ANDRÉS: Soy un genio.(Se apagan las luces, solo queda luz negra) ¿Qué pasa?
ESCENA SORPRESIVA DE TERROR, MÚSICA EFECTOS.
ANDREA: (Con la mascara de pronto)¡Aggggg!
ANDRÉS Y SOFÍA: ¡Aggggg!
CAEN. SE PRENDE LA LUZ. ANDREA SE QUITA LA MASCARA Y LA DEJA A UN LADO.
ANDREA: ¡Andrés! ¡Sofí, Dios mío que he hecho!...
SOFÍA: ¡Ay,ay!
ANDREA: ¿Estás bien?... Casi me matas del susto.
SOFÍA: ¿Está muerto?
ANDREA LE PONE EL OÍDO EN EL CORAZÓN.
ANDREA: Si... ¡Lo hicimos! (Se abrazan.)
SOFÍA: Por fin nos deshicimos de él. Me tenía harta. Por fin vamos a disfrutar la vida sin tener que trabajar.
ANDREA: Mañana mismo nos declaramos en quiebra y a gozar de la vida.
SOFÍA: ¿La póliza del seguro de vida está lista?
ANDREA: (Sonriendo) Desde hace dos años.
SOFÍA: ¡Somos unas genios! (Celebran) Hay que llamar al medico. (Van al teléfono) Ensaya.
ANDREA: (Llorando) ¡Doctor, habla con Andrea Marquez, venga pronto, por favor, a mi marido le dio un ataque!
SOFÍA: Perfecto, querida, marca el número.
SE ESCUCHA "ÓYELO BIEN" DE OLIMPO CARDENAS, EN LA PARTE INSTRUMENTAL SE LEVANTA ANDRÉS. ELLA ESTUPEFACTAS LO MIRÁN.
ANDRÉS: Si yo me muero quién las quiere.
REACCIÓN DE ELLAS. MAMBO.APAGÓN Y CONTINUA LA MÚSICA.
FIN
Julio 20 1999.Carlos Gutiérrez
SI YO ME MUERO... QUIÉN LAS QUIERE...
19 de marzo de 2019·47 min de lectura
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