Era como un sueño 
despierta bajo las hojas
celeste su falda al viento
corriendo la pampa cada mañana
y es que corría entre aromas
de tréboles y malvas...
Tal vez le perfumaban
el alma sonrosada
pero más que nada le asombraba
las estrellas centelleantes
que bailaban en las aguas
el río cantarín 
al descanso le llamaba.
En el despertar del día
o al caer la tarde incendiada
ella se fue volando
como ánade al alba
el efluvio le abrió la puerta
para que duerma bajo el agua
el viento se silenció
la luna bajó a acunarla
el pozo cristalino
su voz mágica resguarda
por esas sombras de guijarros
sus destellos arden
como sábana estrellada...
Y sabemos que aún duerme
porque las bandadas de pajarillos 
le arrullan cada madrugada.
Maval/2024 

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