¡Que algo suceda!
para no seguir pensando 
en esas inmensas ganas de tenerte aqui...a mi lado
contenerse no es tan fácil como creia, y aun así las aves permanecen en el cielo
volando...sin miedo a dejarse caer...
¡ Como te odio, niño de ojos tristes! ¡hablas de libertad y tu mismo te cohibes!
...pero tampoco quiero jugar contigo una partida de póker, ni mucho menos de
ajedrez...ninguno ganará,
no te quiero por un rato, pero tampoco para siempre
Si ,ya lo sé,  es prematuro hablar de sentimientos, cada sorbo de este trago, sabe a ajenjo y caramelo,  muchas situaciones han sido prematuras, contando mi nacimiento,
 
¡Que algo suceda!
Maldita sea! ni las nubes entienden esta etérea imagen en mi cabeza
desfile de orgias y sueños a tu lado en un futuro que nunca llegará
sentados ahi cual tontos mirandonos segundos que parecian horas
y silencios interminables reflejados en risas estupidas
 
Sobre esta mesa un cenicero
ocho mil cigarros
ocho mil colillas
ocho mil espantos arlequines en el humo
ocho mil abrazos efimeros y besos usados.
¡ Como te odio, niño de ojos tristes!,  ya ni las letras con fuerza
se escriben en mi piel, y los dedos se resbalan entre tinta, vino y humo,  torpes e ignorantes dedos...necesitan exorcisar la blandura de este momento...
 
¡Que algo suceda!...
     ¡Que algo suceda!
                 Maldita sea!  
                      
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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