Mi cambio de carrera (razones):
Podría empezar diciendo que es porque me asustó la carga académica que requiere abogacía, o porque me vi influenciada por las carreras de mi familia, pero la verdad de este ENORME paso es mucho más profunda, y no creo jamás ser capaz de expresar algo como esto en palabras y ni siquiera mis letras van a acercarse a esta verdad.
Abogacía requiere viveza, labia, estar atento, ser rápido, sacar ventaja por sobre los demás; todas cosas que yo no quiero ni he desarrollado y dudo que alguna vez lo haga (para bien o para mal), si bien se que existen abogados con una ética y moral inquebrantable, son muy poco, y muchos dirán “¿y pq tú no eres uno de ellos?”. Sencillo, quiero cambiar, aunque sea, el mundo de alguien. Y para lograrlo como abogada tendría que empezar por cambiar el mío, para lo cual soy la persona más cobarde de todo el universo. Para esto tendría que tener motivación, autoestima, separar mi salud mental de mi trabajo, ir a un terapeuta (incluso soy cobarde para decirle psicólogo)- no lo voy a hacer, y lo sé y puedo vivir con ello, pero mi carrera depende de eso, y yo no lo tengo.
Entonces cuando escuche que el ingeniero no se sale de su cuadrado, elegí el mío propio. ¿pq no?, es perfecto no hay que cambiar nada, todo siempre será igual, 2+2 será 4 en todos los universos y en cada línea temporal de mí vida, y capaz al fin de cuentas sea esta monotonía la que acabe con mí vida (o capaz sea yo misma en una tarde de jueves). El punto es, soy cobarde, no cambiaré, y no quiero hacerlo.
Me gusta mi miseria, estar en ella es lo único fijo en mi vida. La felicidad es temporal, siempre habrá algo que la quite de mí, pero la miseria no; ella siempre se quedará conmigo.
Y capaz eso sea una de las razones más estúpidas, infantiles y egoístas que alguien nunca a podido usar como excusa, pero esa es la mía. Tengo miedo, en mi mente soy una, pero en mi cuerpo soy otra. No soy rápida, ni tengo labia, soy mala para mentir. Miles de formas de ayudar, pero ese no es mi cuadrado.
Jamás me he considerado una persona aventurera, curiosa sí, pero jamás aventurera. No podría, y eso que me encanta desafiarme a mí misma, pero me quedó grande.
Y capaz, al final del camino me dé cuenta que también fue grande ingeniería, en ese caso no sabré que hacer, intentarlo de nuevo supongo.
Ahora que lo pienso, otra de las razones por las que elegí cambiarme fue que me consideraba un talento desperdiciado. Miles de historias que he escuchado diciendo que ojalá hubieran estudiado lo otro, no soy infeliz pero…; los ejemplos pueden seguir y seguir. No quiero ser un ejemplo más.
Me mataba de nostalgia saber que no volvería a utilizar jamás en mi vida matemática, física, aprender conceptos nuevos, miles de números que quedan por resolver; así que sí, soy una apasionada de las matemáticas, no soy la mejor eh incluso podrían algunos decir que ni siquiera soy buena, pero me gustan, y creo que ese es el punto de las charlas de la escuela y la universidad, seguir lo que te apasiona, lo que EN VERDAD te gusta. No me gusta mentir, y la verdad más pura que puedo llegar a encontrar jamás es aquí. Jamás cambiará y eso me reconforta.
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