Me siento sola.

No lo estoy, pero lo estaré pronto. Y yo misma lo he ocasionado. Estoy en una casa llena pero me he aislado, he decidido no compartir mis emociones. Mis preocupaciones las comparto con la almohada, un buen amigo y una caguama.

Decidí también alejarme de casa para seguir mis sueños, espero llegar a lograrlos. Pero, ¿que tan lejos podré llegar mientras tenga el corazón roto? En unas horas he destruido algo que construí por años. Una semana fue suficiente para que explotara. 

Y ahora, estando en mi verdadera casa siento que preferiría estar en la otra, con nada más que el ruido de mis pensamientos y así, disfrutar mis remordimientos. Pues no será hasta que acepte todo lo sucedido que empezaré a superarlo. 
 

No puedo dedicarle más tiempo, tiempo es lo que menos tengo. Valorenlo, ese no lo recuperamos.
470

Cargando comentarios...