No Supe Olvidarte
Todas las huellas que intenté borrar
terminaron volviéndose cicatrices.
En mi desolación, vuelvo a encontrarte,
como un eco que insiste en no callar.
Duelen más los recuerdos
cuando la noche se queda conmigo,
cuando el silencio pronuncia tu nombre
y la soledad me responde.
Te extraño…
y ya no sé qué hacer con esta pena
que se queda viviendo en el pecho.
Te escribo cada día:
cartas que jamás te alcanzan,
poemas que nunca leerás.
Y aun así, te sueño…
tomando mi mano,
bailando despacio en nuestra habitación,
como si el tiempo no se hubiera roto.
Mentiría si dijera que te he olvidado.
Tus ojos verdes ahora me miran distinto,
o tal vez soy yo quien ya no sabe cómo mirarte.
Mil veces quise buscarte
en aquel paisaje que dibujé para ti,
donde tu cabello dorado
y tu piel de porcelana
endulzaban, como miel,
los colores de mis recuerdos fugaces.

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