Aguanto la respiración, aprieto fuerte los labios, y cierro los ojos tan fuerte que se hacen arrugas.Esperaba que la agonía física mitigara la psicológica.
El ahogo, en su estado puro, no es comparable a la desesperación del desamor propio así le digo yo "desamor propio", a esa sensación que se sufre cuando te sientes inutil, impotente, cuando te sientes una espectadora de tu propia vida sin poder tomar las riendas. Siendo demasiado cobarde para arriesgarte. Para arriesgarte a equivocarte, cuando crees que vales menos que el resto, cuando no ves que tengas una solución, que el caos entero a tomado tu vida y no hay manera de redirigirla. Cuando sabes que eres tu única esperanza pero te sientes perdida y el miedo te paraliza, te deja quieta pensando en todo sin decir nada mirando al frente como si esperaras verte frente a frente y poderte decir todas las cosas que te están quemando, no sucede tu reflejo no se presenta frente a tí, ni siquiera frente al espejo solo puedes contemplar la agonía, día tras día llenandote.
Ens ahí, cuando estas llena por completo de dolor, cuando decides aguantar la respiración hasta que el cuerpo te obliga a tomar una bocanada de air. 
Porque durante esos segundos por fín consigues callar tu mente.
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